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El fiscal de la trama rusa acusa de siete delitos a Roger Stone, excolaborador de Trump

Roger Stone, en primer plano, llega al Congreso de EE UU el pasado 26 de septiembre para testificar sobre la trama rusa. J. SCOTT APPLEWHITE AP

El fiscal especial Robert Mueller, a cargo de investigar la injerencia rusa en la campaña electoral de 2016 y posible colusión del entorno de Donald Trump, ha acusado este viernes a Roger Stone, veterano asesor e ideólogo del presidente estadounidense, de siete delitos: obstrucción de un procedimiento oficial, manipulación de testigos y otros cinco por declaraciones falsas. Stone es una pieza clave en las pesquisas por sus contactos con WikiLeaks, la organización detrás de la filtración de miles de correos electrónicos demócratas durante la campaña presidencial. El FBI detuvo al lobista de 66 años a primera hora en su casa de Fort Lauderdale, Florida, que luego fue trasladado a un tribunal que lo dejó en libertad provisional con una fianza de 250.000 dólares. A la salida defendió que se le acusa falsamente y que no declarará en contra del mandatario.

A las 6.00 de la mañana la justicia llamó a la puerta de Stone. El que ha calificado las pesquisas de Mueller como “una caza de brujas”, defendiendo durante meses que sobre él no había “nada que investigar”, fue detenido bajo su propio techo. “Estas acusaciones contra el señor Stone no tienen nada que ver con el presidente, no tiene nada que ver con la Casa Blanca. El presidente no ha hecho nada malo”, declaró la portavoz presidencial, Sarah Sanders, horas después del arresto. Trump insistió en descalificar la investigación a través de su cuenta de Twitter: “La mayor caza de brujas de la historia de nuestro país. ¡No hay conspiración! Los coyotes de la frontera, los traficantes de droga y los traficantes de personas reciben un trato mejor”, escribió.

El polémico asesor, que ha trabajado para casi todos los presidentes republicanos de las últimas décadas, ha negado haber tenido conocimiento de antemano del ciberataque contra el Partido Demócrata o de que Wikileaks publicaría la información robada. Sin embargo, según la acusación, funcionarios de la campaña de Trump contactaron con Stone en relación con la difusión de los correos electrónicos. “Alrededor del 4 de octubre de 2016, el empleado de la campaña de Trump le preguntó a Stone a través de un mensaje de texto si había escuchado más de Londres'”, donde Julian Assange, fundador de WikiLeaks, está refugiado. “Stone respondió: ‘Sí, quiero hablar en una línea segura ¿Tienes WhatsApp?” Posteriormente, Stone le dijo al miembro de la campaña de Trump que se publicaría más material y que sería perjudicial para la campaña de Clinton”.

Stone trató de encubrir sus acciones, siempre según la acusación, mintiendo al Congreso y presionando a otro testigo, identificado como Persona 2, para que se negara a hablar ante el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes. En una oportunidad mencionó a un personaje de El padrino para hacerse entender. “En múltiples ocasiones, incluido el 1 de diciembre de 2017 o alrededor de esa fecha, Stone le dijo a la Persona 2 que debería hacer un ‘Frank Pentangeli’ ante el Comité de Inteligencia para evitar contradecir el testimonio de Stone”, apunta el documento.

En septiembre de 2017, durante su comparecencia ante el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes que investiga los lazos de Moscú con el entorno del presidente estadounidense, insistió en que no existió “colusión” con Rusia y que “no hay evidencia” de irregularidades. Con Stone, el equipo del fiscal especial ya ha acusado a 34 individuos, seis de ellos pertenecientes al círculo del presidente, y a tres empresas.

Stone y Trump han tenido altos y bajos en su relación. El consultor asesoró al actual presidente durante los primeros meses de campaña electoral, pero después se hizo a un lado y aconsejó al magnate de manera informal. Trump asegura que le despidió porque asumía demasiado protagonismo, pero Stone ha dicho que fue él quien renunció. El pasado 3 de diciembre, el mandatario alabó a través de Twitter el anuncio de Stone de que no testificaría en la causa. Pero ahora puede que cambie de discurso otra vez.

EL CÍRCULO TRUMPIANO, EN ENTREDICHO
En los 20 meses de investigación, la oficina del fiscal especial Robert Mueller ha acusado a 34 individuos (varios de ellos muy cercanos al presidente Donald Trump) y a tres empresas. Destaca entre estos últimos Michael Cohen, antiguo abogado personal del mandatario y durante años su ‘solucionador de problemas’ y hombre de máxima confianza. Cohen se declaró culpable de ocho delitos financieros relacionados con sus negocios y otro de financiación ilegal de campaña por haber pagado a dos mujeres para que no hablaran sobre sus supuestas relaciones sexuales con Trump. En noviembre se declaró culpable también de mentir al Congreso sobre los negocios del mandatario en Rusia durante la campaña. En marzo entrará en prisión para cumplir su condena de tres años.

elpais.com

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