Luego de que el Gobierno anunciara un incremento salarial del 20%, mediante el cual el Salario Mínimo Nacional pasará de Bs 2.750 a Bs 3.330, el sector privado cuestionó la medida y advirtió las posibles consecuencias en 2026.
Gonzalo Morales, presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), afirmó que la decisión del Gobierno repercutirá directamente en la continuidad de empleos y en una reducción del personal.
“Sin lugar a dudas esto va a afectar en la continuidad de muchos empleos, especialmente las pequeñas, medianas y microempresas que hay en nuestro país (…), ellos están conscientes de que van a tener lastimosamente que empezar a reducir su personal y ver cómo empiezan a ahorrar algunos costos fijos que tengan dentro de sus pequeñas o medianas empresas”, afirmó este jueves en entrevista con La Razón Radio.
Incremento salarial
De igual manera, Rolando Kempff, presidente de la Federación de Empresarios Privados de La Paz (FEPLP), alertó que algunas empresas y unidades productivas podrían verse obligadas a cerrar.
“Esperábamos el incremento de los combustibles, pero no esperábamos el incremento salarial (…), indudablemente esto afecta a las empresas. Muchas empresas van a tener que quebrar y otras van a tener que disminuir la cantidad de empleados que tienen”, señaló en conferencia de prensa.
Por su parte, Jean Pierre Antelo, presidente de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco), cuestionó que el incremento salarial se haya realizado sin un diálogo entre el sector privado, los trabajadores y el Estado.
Reuniones
“El salario mínimo anunciado, sin embargo, repite esquemas que ya mostraron límites, al no surgir de un diálogo tripartito entre trabajadores, sector privado y Estado”, escribió en sus redes sociales.
A esta postura se sumaron Morales y Kempff, quienes esperaban que el Gobierno tome en cuenta la perspectiva del sector privado y su capacidad de enfrentar un incremento salarial tan elevado en porcentaje.
“Hubiéramos querido que nos tomen en cuenta a la hora de tomar esta decisión, para que también como sector industrial les demos nuestros puntos de vista sobre este aspecto, que va a traer daños a las fuentes laborales de nuestro país”, dijo Morales.
“El problema del incremento salarial para los empresarios es algo muy difícil. Hemos hablado siempre de tener reuniones tripartitas: Gobierno, empresarios y trabajadores. Esto no se ha podido consensuar”, acotó Kempff.
Otros sectores, recordaron que el sector formal apenas representa un 15%, por lo que el incremento salarial no beneficiará al grueso de la población.
Fuente: La Razón









