Al menos 21 agentes de diferentes fuerzas policiales fueron arrestados esta semana en Río de Janeiro en diversos operativos, en el marco de investigaciones que señalan su vínculo con el crimen organizado, informaron este martes fuentes oficiales.
Las detenciones realizadas en su mayoría en la mañana de este martes salvo una, efectuada la víspera, salpican a un comisario de la Policía Federal, a otro de la Policía Civil, a tres agentes más de este organismo y a 16 policías militarizados. En total fueron ordenadas capturas contra 24 uniformados.
Las investigaciones de la Policía Federal y de la Fiscalía de Río revelaron diferentes formas de cooperación entre los uniformados y las organizaciones criminales, que iban desde la protección a puntos de juegos de azar ilegales, hasta la extorsión a narcotraficantes y la intermediación para favorecer a delincuentes internacionales.
Uno de los casos destapó un grupo integrado por policías civiles acusado de utilizar la estructura de una comisaría para exigir dinero a miembros del Comando Vermelho (CV), una de las más poderosas bandas del crimen organizado en Brasil.
Según el comunicado de la Policía Federal, los agentes enviaban citaciones oficiales a los sospechosos con el objetivo de presionarlos para que pagaran sobornos bajo la amenaza de abrir investigaciones o intensificar operaciones policiales en su contra.
Para evitar el contacto directo con los narcotraficantes, el dinero era recibido por intermediarios que actuaban como operadores financieros.
En otra operación, el Grupo de Trabajo Especial de Combate al Crimen Organizado de la Fiscalía de Río cumplió orden de captura contra 16 agentes de la Policía Militarizada, según confirmó a EFE el ente acusador, señalados de garantizar la protección armada de puntos del llamado «jogo do bicho» así como el libre funcionamiento de este juego de azar ilegal impidiendo acciones policiales.
El primero de los arrestos ocurrió el lunes, cuando la Policía Federal detuvo a un comisario de esa misma fuerza acusado de negociar favores para beneficiar a un narcotraficante internacional buscado por la Interpol.
Según la investigación, el comisario habría recibido solicitudes para intervenir en procesos y favorecer a delincuentes a cambio de dinero, incluida una supuesta negociación para influir en un trámite de refugio del narcotraficante, por la que se habría ofrecido un pago de 150.000 reales (unos 29.013 dólares).
Los sospechosos deberán responder por delitos como organización criminal armada y corrupción activa y pasiva, con agravantes por la participación de funcionarios públicos y por vínculos con organizaciones delictivas.
EFE









