En lo que calificó como un «día histórico para Venezuela», la líder de la oposición venezolana, María Corina Machado, se reunió con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca.
En un relato primero en inglés y luego en español, Machado contó que le «entregó» la medalla del Premio Nobel de la Paz, a Trump, aunque no respondió si él lo había aceptado.
«Le decía la presidente Trump que hace 200 años el general Lafayette le entregó a Simón Bolívar una medalla con la cara del presidente George Washington. Justo 200 años después, los herederos del pueblo de Bolívar le entregan al presidente de los Estados Unidos, en retribución, una medalla», relató Machado.
Al contar la anécdota en inglés, la opositora venezolana aclaró que se trataba de la medalla del Premio Nobel de la Paz, y que era «un reconocimiento por su compromiso único con nuestra libertad».
No está claro cuál fue la decisión de Trump. Un día antes, el presidente norteamericano le había dicho a Reuters que él no había dicho que quería que le entregara la medalla -algo imposible ya que el galardón es intransferible, según aclaró la Fundación Nobel- y que «ella ganó el Premio Nobel de la Paz». Repreguntado sobre qué haría si Machado le llevaba el premio, respondió misterioso: «Bueno, eso es lo que escuché. No lo sé, pero no soy yo quien debe decirlo».
Más allá de la anécdota, Machado afirmó que la reunión con el mandatario fue «excelente» y «bastante más larga de lo que yo había sido informada», alrededor de dos horas.
«Me impresionó mucho lo claro que está, cómo conoce la situación en Venezuela, cómo le importa lo que está sufriendo el pueblo de Venezuela. Y yo le aseguré que la sociedad venezolana está unida, que hoy más del 90% de los venezolanos queremos lo mismo», dijo Machado a la salida del Capitolio donde se reunió con legisladores republicanos y demócratas.
Las palabras de Machado contrastan con la evaluación de Trump apenas horas después de la captura de Nicolás Maduro. Trump dijo que Machado no contaba «con el apoyo ni el respeto dentro del país».
Esta tarde, la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo que la opinión del presidente no había cambiado.
También resultó llamativo que, pasadas seis horas del encuentro (se desarrolló a puertas cerradas), no trascendiera una foto entre ambos.
Fuente: Clarín






