En medio de los escombros, el polvo y las cenizas, Luis, un chileno que tuvo frente a sus ojos su casa convertida en ruinas, apresuró el paso para acercarse a un medio de TV que en ese momento transmitía en vivo el desastre por los incendios en Punta de Parra, Biobío.
La obligación y la responsabilidad hablaron más fuerte que el dolor por haberlo perdido todo. No puso excusas. Aprovechó su corto tiempo ante las cámaras para comunicarle a su jefe que no llegaría a su trabajo porque se había quedado sin nada.
“Quería decirles a mis compañeros, a mi jefe, a mis amigos, que estoy bien. Mi familia está bien. Lo material se recupera. Decirle a la empresa que no voy a poder llegar, no tengo cómo, perdí todo. Si me llaman, no tengo cómo comunicarme. Por eso pedí este momento, para decirles que no tengo cómo comunicarme y explicarles la situación en la que estoy”.
Otra mujer, afectada también por los incendios forestales que ya han arrasado más de 40.000 hectáreas en territorio chileno, se conmovió al notar que decenas de autos decidieron transitar por las calles con mensajes de aliento ante la calamidad.
“Quizás nos han criticado como chilenos que somos rotos, ordinarios, todo lo que nos digan, pero cuando estamos pasando por algo grande, una catástrofe como esta, todos los chilenos se unen. Y estoy agradecida de ver montones de camionetas en las que dice: ‘a levantarse Chile”, ‘a levantarse Bio Bío’. Y aquí estamos. Estoy agradecida y orgullosa de ser chilena”.
La devastación en el país vecino ha hecho que el Gobierno de Gabriel Boric declarara “estado de catástrofe” en las regiones de Ñuble y BioBío, situadas a aproximadamente 500 kilómetros al sur de Santiago de Chile.
LAS CIFRAS DE LA TRAGEDIA
Hasta el momento, existen 21 fallecidos, 25 incendios activos, 34 han sido controlados y hay más de 40 mil hectáreas de bosques nativos que fueron arrasadas por las llamas, en la línea de lo apuntado por las autoridades locales, según lo replicado por CNN Chile. Además, desde el inicio de los siniestros, se contabilizaron 142 incendios.
La tragedia ha dejado 800 viviendas en ruinas y más de 6.700 damnificados. Así lo ha confirmado el ministro del Interior, Álvaro Elizalde.
Respecto a los fallecidos, se conoce que uno de ellos era de Ñuble, mientras que los restantes pertenecían al BioBío.
No descartan hallar más víctimas fatales, por lo que instancias como el Ministerio Público, el Servicio Médico Legal y la Policía De Investigaciones de Chile (PDI) se concentran en una revisión exhaustiva en las áreas arrasadas ante la posibilidad de dar con más restos.
NEGOCIO MINERO
La hipótesis más fuerte que manejan extraoficialmente es que los incendios no irían de la mano de los efectos del cambio climático y habrían sido provocados para el negocio del extractivismo en el sur chileno.
El sitio web trasandino Contrapoder, una iniciativa independiente surgida de la mano de la periodista investigadora Josefa Barraza, ha lanzado, con un párrafo, la duda. “La Corporación Parque para Penco, organización local que defiende ese territorio, reportó con alarma cómo el incendio comenzó en ‘tres focos aislados, dos de ellos muy cerca de donde se quiere instalar la minera’. En su crudo relato por redes sociales, resumieron la catástrofe así: ‘Se quemó el parque, se quemó donde se quiere instalar la minera, se quemaron muchas casas’. La frase resonó con rabia y dolor: los vecinos vieron arder el mismo lugar que por años han luchado por proteger del extractivismo. ¿Casualidad o conveniencia? La pregunta flota entre el humo. Los habitantes de Penco desconfían -con razón histórica- de las coincidencias cuando hay millones de dólares en juego bajo el suelo”.
Lo cierto es que surgieron también denuncias de presunto amedrentamiento hacia los bomberos que luchan contra el fuego. Felipe Gutiérrez, segundo comandante de Bomberos Angol, sembró las dudas al referir: “Terceras personas estaban mostrando armas; no se sabe si son de fuego o no, y eso generó un amedrentamiento”.
Más tarde, desde el Ministerio de Seguridad descartaron la existencia de balística.
ENOJO DE BORIC
El presidente Gabriel Boric no ha ocultado su impotencia ante los hechos y ha lanzado una fuerte advertencia para aquellos que osen iniciar un foco de calor. A tiempo de señalar que van 70 detenidos en la temporada, dijo: “Quienes estén pensando en cometer estos delitos, sepan que las capacidades del Estado han mejorado muchísimo y los vamos a encontrar. Están arriesgando cadena perpetua”.
“Cualquier agresión a Bomberos es absolutamente inaceptable, merece el repudio de la sociedad entera. Lo dije en la región de La Araucanía, que las personas que agredan a Bomberos van a ser identificadas y van a ser castigadas con todo el peso de la ley”, añadió.
PLAN DE RECONSTRUCCIÓN
Los chilenos ya piensan en la ardua tarea que les espera. Saben que la reconstrucción será dura. El gobernador de BioBío, Sergio Giacaman apuntó que “hay un Chile después de las catástrofes, hay un Chile que se sabe levantar”.
“Estamos viviendo solo el comienzo, pues viene todo un proceso sumamente complejo. Nos va a tocar liderar un plan de reconstrucción necesario”.
Por su lado, el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, visitó algunas zonas arrasadas por el fuego y habló de lo que viene. “Estamos constatando una realidad: no tenemos las herramientas para enfrentar, como equipo, la emergencia que se vive, pero sí queremos prepararnos bien para la reconstrucción”.
Fuente: Opinión








