El presidente ejecutivo de la Empresa Siderúrgica del Mutún (ESM), Ing. Álvaro Tejerina Olivera, presentó este martes una querella penal ante el fiscal de Materia del Ministerio Público del departamento de Santa Cruz, por presuntos incumplimientos contractuales y daños económicos al Estado.
La acción legal se enmarca en los delitos de Resoluciones Contrarias a la Constitución y las Leyes (art. 153 del Código Penal), Incumplimiento de Deberes (art. 154), Contratos Lesivos al Estado (art. 221), Incumplimiento de Contratos (art. 222) y Conducta Antieconómica (art. 224).
«Decirle a todos los porteños, a toda la provincia Germán Busch, a todos los cruceños y a todos los bolivianos, que esta presidencia va a dar con los responsables de todo el daño económico al Estado, ocurrido en más de 20 años en la Empresa Siderúrgica del Mutún», indicó Tejerina.
De acuerdo con el documento presentado, los querellados son Jorge Alvarado Rivas, ex presidente ejecutivo interino de la ESM; Álvaro Gabriel Guzmán, ex asesor legal de la empresa; y Justo Luis Ernesto Linares Guzmán, ex fiscal general del Contrato Llave en Mano N° 001/2016-ESM.
Según lo que informó la autoridad, la querella tiene el objetivo de investigar y sancionar los presuntos delitos cometidos en relación con el funcionamiento institucional y el cumplimiento de contratos vinculadas a la Empresa Siderúrgica del Mutún.
Además, anunció que el proceso será ampliado posteriormente a otras personas, para continuar con las invesitgaciones y la auditoría correspondiente.
Antecedentes
Hace cinco días, Tejerina anunció que se rescindía contrato con la empresa ejecutora del proyecto del Complejo Siderúrgico del Mutún, Sinosteel, debido a observaciones que se extendía desde la etapa de diseño hasta la ejecución de obras.
El proyecto tenía deficiencias en licencias ambientales y en las obras civiles. Además, la empresa contratista ya había recibido pagos adelantados, cuando el contrato establecía que el pago debía ser por avance. La firma china se adjudicó la obra bajo la modalidad “llave en mano” por un monto cercano a 400 millones de dólares.
Otro de los aspectos señalados fue la inexistencia de boletas de garantía que, según Tejerina, dejó a la empresa estatal en una situación de indefensión contractual. El proyecto contaba con más de 300 observaciones por la manera en la que se estaba desarrollando.
Además, al asumir funciones el 4 de enero, la nueva administración de ESM no encontró la planta operativa que debía haber sido entregado en el plazo de un año, con la producción conjunta entre ingenieros bolivianos y chinos.
Ante este escenario, Tejerina había aclarado que la rescisión se realiza en el marco contractual. ESM dio un plazo de diez días hábiles para que Sinosteel presente un cronograma de seis meses que permita subsanar fallas y entregar la plata funcionando, como establece el contrato.
Un proyecto estratégico
El yacimiento de hierro del Mutún es considerado uno de los más grandes del mundo, con reservas estimadas de 40.000 millones de toneladas de hierro y 10.000 millones de toneladas de manganeso. La explotación de este recurso permitirá a Bolivia reducir su dependencia de la importación de acero y generar ingresos significativos para el país.
La ESM tiene como meta producir 200.000 toneladas anuales de barras corrugadas y alambrón, lo que permitiría sustituir el 50% de las importaciones de acero y generar más de 175 millones de dólares en ingresos por año.
El Deber








