El viceministro de Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, aseguró que la relación de cooperación con la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) se circunscribirá exclusivamente al intercambio de información, apoyo logístico y recursos económicos, descartando de forma categórica cualquier presencia de personal extranjero o la instalación de bases en territorio nacional.
“La gente teme que vayan a estar los americanos en territorio, eso no va a suceder”, afirmó la autoridad, al precisar que se trata de una cooperación enfocada en logística, inteligencia y financiamiento, sin injerencia operativa directa.
Justiniano explicó que el respaldo contempla la provisión de equipamiento, asistencia técnica especializada y la posible aplicación de estudios de confiabilidad al personal de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), con el objetivo de fortalecer la capacidad operativa de esta unidad.
Indicó que estas acciones permitirán mejorar el intercambio de información con los países vecinos y con la cooperación internacional, además de transparentar los resultados de los operativos ejecutados en el país. En ese marco, informó que Bolivia también comparte datos sobre las acciones antidroga desarrolladas por la Felcn.
La autoridad detalló que, en los primeros 90 días de gestión, se incautaron 5,3 toneladas de sustancias controladas, cifra que representa un incremento del 10% en relación con el mismo periodo de la gestión anterior. Asimismo, se registraron 609 personas aprehendidas, 203 vehículos secuestrados y 96 inmuebles incautados.
En contacto con CORREO DEL SUR, Justiniano advirtió que las redes del narcotráfico buscan infiltrarse en comunidades para garantizar su operación. “Los narcotraficantes han hecho un trabajo de proximidad a comunidades (…): o de alguna manera participante o tienen que hacer la vista a un lado”, señaló, tras el último operativo en el Chapare, donde se intervino una pista clandestina y se procedió a la incineración de dos megalaboratorios de cocaína y nueve fábricas móviles.
Sobre las críticas por la ausencia de aprehendidos en esa intervención, el viceministro sostuvo que el impacto de estos operativos no siempre se mide en detenciones. “A veces la finalidad no es tanto eso, sino destruir la infraestructura”, afirmó, al remarcar que el golpe económico a las organizaciones criminales es un factor clave en la lucha contra el narcotráfico.
Correo del Sur









