Lo que debía ser una jornada de servicio habitual en la comisaría de Aguaytía, en la selva central del Perú, terminó en una tragedia que ha dado la vuelta al mundo por su naturaleza insólita.
El suboficial José William Pérez Cubas, de apenas 22 años, perdió la vida tras consumir accidentalmente una prueba clave de un asesinato: un yogurt mezclado con veneno.
El joven agente, natural de Cajamarca, se encontraba cumpliendo sus funciones cuando encontró una botella de yogurt dentro de la dependencia policial.
Sin saber que el producto había sido incautado horas antes como evidencia principal en un caso de muerte por envenenamiento, el oficial ingirió el lácteo pensando que era un alimento seguro, según publica Infobae.
El suboficial deja a siete hermanos y a su madre. Su esposa, Mayte, quedó al cuidado de la hija de ambos, una bebé de apenas cuatro meses. Los restos del agente ya fueron enterrados en Naranjas de Jaén, en Cajamarca. La necropsia se realizó en Pucallpa y los resultados oficiales se conocerán en los próximos días.
Agencias.








