La muerte de Víctor Luis Terán Mita, boliviano de 52 años residente en Huelva, fue confirmada este martes por su esposa, Osiris Sevilla, luego de casi dos días de angustiosa búsqueda tras el accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, Córdoba, en el sur de España. “Él no ha muerto, me lo han arrebatado, me lo han matado”, dijo entre lágrimas la mujer nicaragüense, al recibir la notificación oficial de las autoridades españolas.
Terán viajaba a bordo del tren Alvia que cubría la ruta Madrid–Sevilla, el cual colisionó a alta velocidad con otra formación ferroviaria el domingo 18 de enero. Desde ese momento permanecía desaparecido, hasta que su pareja fue informada del hallazgo e identificación de su cuerpo. El siniestro dejó más de 40 personas fallecidas y centenares de heridos, según reportes oficiales.
“En un instante nos arrebataron la vida que teníamos. Teníamos proyectos, ilusiones, incluso pasajes para viajar juntos en septiembre. No encuentro otra palabra que decir que lo mataron”, declaró Sevilla en entrevistas concedidas a medios españoles como Antena 3 y Canarias 7, donde expresó su desesperación por la demora en la información oficial y el acompañamiento a las familias.
La pareja había vacacionado recientemente en Nicaragua y retornó a España en vuelos separados. Terán volvió un día antes y, horas después de aterrizar en Madrid, abordó el tren en la estación de Atocha con destino a Huelva, donde ambos trabajaban cuidando adultos mayores.
Osiris y Víctor hablaron por última vez a las 18:43 horas del domingo, apenas hora y media antes del accidente mortal. Ella se encontraba aún en el aeropuerto de Honduras. Como había mala cobertura, él le dijo que le mandaba un audio por Whatsapp. Osiris conserva ese audio como oro. En ese mensaje, él le habla de su hijo y quedan para verse pronto.
El Deber






