En un comunicado oficial emitido este sábado, el Ministerio de Economía, a través del Banco Central de Bolivia (BCB), estableció que “dejan de tener validez legal los billetes de los cortes de Bs 10, Bs 20 y Bs 50 de la Serie B, correspondientes a la Nueva Familia de Billetes de Boliviano”, medida que responde directamente al siniestro del avión militar ocurrido el 27 de febrero en El Alto, La Paz.
El BCB explicó que todos esos billetes “quedan inhabilitados para su uso y circulación”, aunque aclaró que las personas que los hayan obtenido de forma legal podrán canjearlos en el sistema financiero por su equivalente en valor, según un calendario que será anunciado en los próximos días.
El comunicado añade que el Banco dispone de la identificación y numeración de todos los billetes de esos cortes que circulan de forma legal, por lo que bajo ninguna circunstancia quienes cuentan con ellos perderán su valor, siempre y cuando puedan comprobar su origen legítimo.
Además, el BCB destacó que los billetes que se encontraban en el avión siniestrado “están debidamente numerados e identificados” y advirtió que si sus portadores intentan hacerlos circular o introducirlos en el sistema financiero, “serán pasibles a las sanciones establecidas por ley”.
La autoridad monetaria recomendó a la población “abstenerse de usar los billetes de los cortes de Bs 10, Bs 20 y Bs 50 de la Serie B” y anunció que pondrá en marcha una campaña informativa para orientar a la población sobre cómo identificar esos billetes, con el fin de evitar confusiones y fraudes.
Intento de recolección y quemas
El siniestro ocurrido en El Alto, donde un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Boliviana se salió de la pista y se estrelló dejando múltiples víctimas y heridos, también dejó al descubierto un hecho inusual: tras el impacto, numerosos billetes que eran parte de la carga quedaron esparcidos en la vía pública y muchos vecinos ingresaron al área del accidente para recoger fajos de dinero.
Medios nacionales e internacionales documentaron cómo personas chocaban barreras de seguridad y avanzaban por el sitio en medio de la emergencia para hacerse con los billetes dispersos entre restos del avión y de vehículos afectados.
La presencia de civiles complicó las labores de rescate y control, por lo que fuerzas policiales y militares tuvieron que intervenir con gas lacrimógeno y medidas de dispersión para evitar que el acceso al lugar siguiera entorpeciendo las labores de respuesta.
Posteriormente, y tras asegurar que el dinero no tenía valor de curso legal por no haber entrado al proceso formal de monetización, autoridades procedieron a incinerar parte de los billetes recuperados, una medida que busca evitar que estos ejemplares se utilicen de forma irregular o sean revendidos en mercados informales.
El Deber







