El astro del fútbol Diego Armando Maradona murió ayer tras sufrir un paro cardíaco. El argentino, que es leyenda y mito, tuvo una relación cercana con Bolivia; estuvo a poco de dirigir a la Verde y también de ser jugador del club Bolívar. Además, defendió el juego en la altura y mantuvo una amistad con el expresidente Evo Morales.
La Verde y la celeste
Pudo dirigir la Verde. “Evo Morales me contactó para acercar a Diego Maradona a la selección. Diego se mostró muy predispuesto, pero no le gustó que algunos dirigentes bolivianos hablaran mal de él (…) que opinan sin saber”, contó el boliviano Silvio Fontana, agente del Pelusa. Para Fontana, “él (Maradona) se mostró muy interesado. Él tiene un cariño muy grande por Evo Morales y por el país, aprecia mucho a Bolivia y a la cultura”, dijo.
En los años 90, también pudo ser celeste después de las gestiones realizadas por Mario Mercado (+). “A él (Mercado) se le ocurrió que podía traer a Diego Maradona al Bolívar. (…) Trabajó mucho para poder concretar esa idea, pero finalmente no se concretó”, explicó Guido Loayza, expresidente de la FBF y de Bolívar.
Maradona y la altura
El crack argentino apoyó a Bolivia luego de que la FIFA anunciara que los partidos internacionales en ciudades de más de 2.750 metros sobre el nivel del mar (msnm) debían desarrollarse con previa aclimatación de los jugadores, que afectaba de esa manera al estadio Hernando Siles (3.600 msnm), sede boliviana para los partidos internacionales.
“En nombre de todos los argentinos les decimos que no le tenemos miedo a la altura (…) ustedes tienen que jugar donde nacieron, hermanos”, dijo el astro en 2008 desde La Paz; las palabras desataron la emoción del público que se encontraba en las graderías del Siles.
Maradona y Evo
“Con un dolor en el alma, me he enterado de la muerte de mi hermano del alma, Diego Armando Maradona. Una persona que sentía y luchaba por los humildes, el mejor jugador de fútbol del mundo”, fue el mensaje que el expresidente compartió el miércoles junto a una fotografía tomada en 2008, después de enterarse del deceso de la leyenda mundial.
Maradona fue amigo personal del exmandatario, quien en otro mensaje refirió que “Diego fue un gran defensor del fútbol en la altura y quería mucho a #Bolivia. Gran amigo de las causas justas. No solo el fútbol mundial le llora, también los pueblos del mundo”. Después de la renuncia de Morales a la presidencia en noviembre de 2019, Maradona calificó los sucesos registrados en Bolivia como “golpe de Estado” y expresó su respaldo al exmandatario.
“Era una persona muy querida, era accesible, porque pareciera otra cosa, pero cuando uno le conoce más de cerca, era todo lo contrario”, relató Milton Melgar a EFE.
Quiso vestir la celeste
En algún momento se hizo ver como una leyenda urbana: Diego Maradona a Bolívar. Pero toda la historia de las negociaciones para su contratación a la Academia es absolutamente cierta y he sido un testigo privilegiado, gracias a la visión de Mario Mercado de dar el gran golpe en la historia del fútbol boliviano.
Corría abril de 1994 y Don Mario, con el legendario Omar Pato Pastoriza como DT, se pusieron a explorar la posibilidad de contratar a Diego para jugar los seis partidos restantes de la Copa Libertadores de ese año y ganarla. El gran sueño se podría hacer realidad. Bolívar tenía a nueve jugadores en la selección nacional que iba a jugar el Mundial USA 94. La base deportiva estaba dad,a pero tal vez no podría ser suficiente para ganar la Copa. Hacía falta alguien que marque la gran diferencia: Diego Armando Maradona.
Las negociaciones fueron muy lentas. Marcos Franchi, el abogado de Diego, aparecía y desaparecía. Pastoriza logró comunicarse con Diego y cuando le consultó si jugaría la Copa con Bolívar, la respuesta fue inmediata y positiva. Diego se vestiría de celeste y dejó que todo se negocie con su abogado. Don Mario nos llamaba a Wálter Zuleta y a Jorge Iturralde para ser testigos de sus conversaciones, complicadas, largas, con muchos componentes de encuentros y desencuentros. Finalmente, cuando todo el país estaba pendiente del Mundial, hubo humo blanco en el contrato.
Nadie contó con el doping positivo, luego vino el castigo y la gran ilusión se desvaneció.
Página Siete
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