Ahoradigital.- La actividad de la construcción muestra señales de una marcada desaceleración en Bolivia durante 2026, con una caída simultánea en la producción y venta de cemento, una reducción de los proyectos autorizados y una contracción del empleo.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), entre enero y mayo de este año la producción nacional de cemento alcanzó 1,28 millones de toneladas métricas, frente a los 1,60 millones registrados durante el mismo periodo de 2025.
La diferencia representa una caída del 19,8% en apenas un año.
Ventas de cemento caen casi una cuarta parte
El comportamiento de las ventas fue incluso más pronunciado.
Entre enero y mayo de 2026 se comercializaron aproximadamente 1,18 millones de toneladas métricas de cemento, mientras que durante el mismo periodo del año pasado las ventas llegaron a 1,57 millones.
Esto significa una reducción interanual del 24,9%, equivalente a prácticamente una cuarta parte del volumen comercializado un año antes.
El cemento constituye uno de los principales insumos de la construcción, por lo que su producción y comercialización permiten observar el comportamiento de la actividad del sector.
Menos proyectos de construcción
Otro indicador que muestra la desaceleración está relacionado con la superficie autorizada para nuevas edificaciones.
En mayo de 2026 se registraron solamente 19.000 metros cuadrados autorizados para construcciones residenciales y no residenciales en las ciudades capitales y principales conurbaciones del país.
Un mes antes, en abril, se habían autorizado aproximadamente 55.000 metros cuadrados.
Esto representa una reducción de alrededor del 65% entre abril y mayo, mostrando una fuerte disminución mensual en el inicio de nuevos proyectos.
Construcción pierde 52.000 trabajadores
La contracción también comienza a reflejarse con fuerza en el mercado laboral.
Según la Encuesta Continua de Empleo (ECE) del INE, en mayo de este año aproximadamente 371.000 personas trabajaban en actividades relacionadas con la construcción en las áreas urbanas de Bolivia.
En mayo de 2025, el sector empleaba a unas 423.000 personas.
En términos absolutos, significa que el rubro registra 52.000 trabajadores menos que hace un año, equivalente a una reducción cercana al 12%.
Los datos muestran así una desaceleración que no solamente alcanza a las empresas constructoras y cementeras, sino también al empleo generado por uno de los sectores con mayor capacidad de movilizar mano de obra.
Un sector clave para medir la actividad económica
La evolución de la construcción es considerada uno de los indicadores relevantes para observar el comportamiento de la economía debido a su relación directa con otras actividades.
Una obra moviliza demanda de cemento, hierro, ladrillos, madera, vidrio, transporte, maquinaria y servicios profesionales, además de generar empleo directo e indirecto.
Por ello, la caída simultánea registrada en la producción y venta de cemento, las autorizaciones para nuevas construcciones y el número de trabajadores muestra un menor dinamismo del sector durante los primeros meses de 2026.
Las estadísticas oficiales del INE mantienen registros mensuales de producción, ventas y consumo de cemento por departamento, lo que permitirá observar durante los próximos meses si la tendencia continúa o comienza una recuperación de la actividad.
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