Según el último informe de mercado elaborado por la Dirección Nacional de Promoción y Economía Minera de la Secretaría de Minería, Argentina acelera su producción de litio y proyecta quintuplicarla en una década.
El país sudamericano empieza a ganar peso en el mercado mundial del litio. En 2025 produjo 120.000 toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE – por sus siglas en inglés), un 62% más que en 2024, y se convirtió en el país con mayor crecimiento entre los principales productores globales, acota el informe.
Ocupa actualmente el quinto lugar entre los productores mundiales, detrás de Australia, China, Chile y Zimbabwe. Sin embargo, las proyecciones oficiales anticipan un fuerte salto: Argentina podría superar a Chile y alcanzar el tercer puesto mundial hacia 2029, mientras que su producción podría llegar a más de 400.000 toneladas de LCE en 2030 y aproximarse a 573.000 toneladas en 2035.
«Argentina cuenta con una cartera de proyectos que permite proyectar un crecimiento sostenido de la producción de litio durante los próximos años», señala el informe oficial.
Litio
La meta para 2035 implicaría multiplicar casi por cinco el volumen producido en 2025. Para alcanzar ese nivel, el país deberá poner en marcha una parte importante de los proyectos que actualmente avanzan en distintas etapas. Argentina cuenta con siete operaciones en producción, 16 proyectos en etapas avanzadas y más de 40 iniciativas en prospección y exploración.
Entre las operaciones que ya producen destacan Fénix, en Catamarca, que superó las 31.000 toneladas en 2025; Olaroz, en Jujuy, con unas 34.000 toneladas; y Cauchari-Olaroz, que también superó las 34.000 toneladas. A ellas se suman proyectos más recientes como Centenario-Ratones, Sal de Oro y Tres Quebradas, que todavía atraviesan sus primeras etapas de crecimiento.
Inversiones
El salto productivo también exige capital. La Secretaría de Minería calcula un CAPEX (inversión de capital destinada a adquirir, construir, mejorar o expandir los activos fijos de largo plazo necesarios para un proyecto) de $us 12.700 millones entre 2026 y 2030, con una inversión promedio anual de unos $us 2.500 millones y un pico superior a los $us 4.000 millones en 2027.
La capacidad instalada, que alcanzó unas 215.000 toneladas en 2025, podría superar las 680.000 toneladas en 2035 si los proyectos avanzan de acuerdo con las previsiones oficiales; revela la secretaría de Minería.
El crecimiento de la producción ya tiene un impacto en las exportaciones. En 2025, Argentina exportó más de $us 914 millones en litio, un 42% por encima del valor registrado el año anterior.
Pero el mercado también muestra una fuerte concentración geográfica. China absorbió el 81,1% de las exportaciones argentinas de litio en 2025, mientras que, junto con Corea del Sur, concentró más del 87% de los envíos.
«China continúa como el principal destino de las exportaciones de litio argentinas», señala el documento, que vincula esta posición con el peso del país asiático en la refinación y en la fabricación mundial de baterías.
La demanda mundial seguirá creciendo
El avance argentino coincide con una expansión del mercado global. La demanda de litio pasó de 1,2 millones de toneladas de LCE en 2024 a 1,5 millones en 2025, un crecimiento del 26,8%. Las proyecciones apuntan a que podría alcanzar 3,5 millones de toneladas en 2035.
Los vehículos eléctricos mantienen el liderazgo como principal motor de la demanda, aunque el almacenamiento de energía mediante baterías y los vehículos eléctricos comerciales ganan participación.
El escenario también anticipa un cambio en el equilibrio entre oferta y demanda. Después de varios años de excedentes que presionaron los precios, las proyecciones recogidas por el informe oficial señalan que la demanda podría superar a la oferta a partir de 2033, lo que abriría un periodo de déficit estructural.
En ese contexto, Argentina busca aprovechar la expansión del mercado para consolidarse como uno de los principales proveedores mundiales. El desafío pasa por transformar la cartera de proyectos en producción efectiva, desarrollar infraestructura y sostener las inversiones necesarias para pasar de las 120.000 toneladas de 2025 a unas 573.000 toneladas en 2035.
Con un precio de referencia de $us 20.000 por tonelada, el informe estima que ese volumen podría generar exportaciones cercanas a $us 11.400 millones anuales en 2035.
La Razón






