Ahoradigital – El Fondo Monetario Internacional (FMI) hizo público el detalle del acuerdo suscrito con Bolivia y confirmó uno de los puntos más sensibles del programa económico: el país deberá avanzar hacia una alineación completa de los precios de los combustibles con los valores internacionales a comienzos de 2027.
El documento señala que la transición hacia un sistema de precios basado en fórmulas está prevista para enero de 2027, en concordancia con el Decreto Supremo 5652. El nuevo mecanismo contempla ajustes periódicos de los precios internos de acuerdo con la estructura de costos del sector y las condiciones internacionales
El impacto central está en la subvención. Según las proyecciones del FMI, el costo de los subsidios a los combustibles pasaría de representar 6,2% del PIB en 2025 a 2,9% en 2026 y llegaría a 0% a comienzos de 2027.
El organismo advierte, sin embargo, que el resultado dependerá de variables como el tipo de cambio y las cotizaciones internacionales de los carburantes. Por ello, considera necesario que el Gobierno tenga planes de contingencia y consolide el nuevo mecanismo automático de fijación de precios.
La reforma no parte de cero. En diciembre de 2025, la gasolina subió hasta Bs 6,96 por litro y el diésel hasta Bs 9,80. Posteriormente, durante 2026, el Gobierno avanzó con la eliminación de la subvención al diésel, mientras el Decreto Supremo 5652 mantuvo temporalmente congelados los precios minoristas durante el periodo de transición
El acuerdo también contempla una mayor participación del sector privado en la importación y distribución de combustibles, con operadores que podrían comercializar carburantes a precios determinados por el mercado. Además, el FMI plantea que los parámetros utilizados para calcular los precios sean publicados periódicamente y que exista información transparente sobre cualquier subsidio residual.
El acuerdo con el FMI contempla un financiamiento de aproximadamente $us 1.900 millones durante 36 meses. El primer desembolso ya fue habilitado y el programa apunta también a fortalecer las reservas internacionales, reducir los desequilibrios fiscales y respaldar un programa de reformas económicas.
En otras palabras, el documento del FMI pone fecha al cambio de fondo en el precio de los carburantes: 2027 será el año en que Bolivia deberá pasar del precio regulado a un esquema vinculado a los precios internacionales.
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