Ahoradigital – La pelea por el precio de los pasajes interdepartamentales continúa sin acuerdo. La Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) considera “técnicamente insostenible” el incremento del 45% exigido por los choferes y anunció una nueva convocatoria al diálogo para intentar definir una tarifa transitoria.
La ATT planteó un incremento del 15%, respaldado en un informe técnico sobre los costos actuales de operación, mientras la Confederación de Choferes de Bolivia exige un aumento mínimo del 45%, principalmente por el impacto que tuvo el incremento del precio del diésel sobre sus costos.
La reunión entre ambas partes terminó sin acuerdo y generó una reacción inmediata de los transportistas. El dirigente de la Confederación de Choferes, Lucio Gómez, anunció que el sector se declara en estado de emergencia y advirtió que, ante la falta de una tarifa consensuada, los precios podrían comenzar a regirse por la oferta y la demanda.
“Nos declaramos en estado de emergencia”, afirmó Gómez, quien responsabilizó a las autoridades por la falta de acuerdo.
Desde la ATT, su director ejecutivo, Carlos Agreda, aseguró que la institución insistirá en el diálogo y volverá a convocar a los transportistas para buscar una solución que permita cubrir los costos de operación sin trasladar todo el impacto a los usuarios.
Agreda recordó además que a comienzos de este año ya se autorizó un incremento del 40% en las tarifas interdepartamentales, después de casi 13 años sin ajustes. Por ello, la entidad considera que un nuevo incremento del 45% requiere una justificación técnica que tome en cuenta las actuales condiciones del mercado.
El conflicto se produce después de la eliminación de la subvención al diésel, medida que elevó los costos de operación del transporte. La ATT sostiene que algunos operadores ya incrementaron los precios de manera unilateral, situación que puede derivar en procesos sancionatorios porque las tarifas reguladas continúan vigentes mientras no exista una nueva autorización.
La entidad reguladora también expresó preocupación por la caída de pasajeros en las terminales y por el crecimiento del transporte informal, al que algunas personas estarían recurriendo ante el aumento de los costos de los viajes.
Por ahora, el conflicto queda abierto y se espera una nueva convocatoria entre la ATT y los choferes. El desafío será encontrar una tarifa que permita sostener el servicio frente al nuevo costo del combustible, pero que al mismo tiempo no golpee aún más el bolsillo de los usuarios.
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