Ahoradigital – La incertidumbre por el costo de los pasajes interdepartamentales continúa en Bolivia. Las empresas de buses reducen sus frecuencias de salida, esperan completar los vehículos antes de viajar e incluso dejan unidades sin operar, mientras el Gobierno y los transportistas no logran acordar una tarifa transitoria que compense el incremento de los costos, especialmente del diésel.
La mesa técnica instalada entre autoridades del Gobierno y representantes del transporte ingresó en cuarto intermedio hasta el martes 13 de octubre, sin alcanzar un acuerdo sobre los nuevos precios. Entretanto, pasajeros denuncian cobros por encima de las tarifas vigentes y dificultades para encontrar salidas regulares.
En la Terminal Bimodal de Santa Cruz se reportaron incrementos superiores al 80% en algunos pasajes interdepartamentales. En el caso de la ruta hacia Abapó, usuarios señalaron que el costo pasó de Bs 70 a Bs 90.
Pasajes más caros y menos salidas
La reducción de frecuencias responde, según los operadores consultados, al aumento de los costos operativos y a la necesidad de llenar los buses para que los viajes sean rentables.
En algunas rutas de larga distancia desde La Paz, determinadas empresas realizan una salida diaria, mientras que otras de menor tamaño viajan día por medio.
Los precios reportados por operadores para viajes desde La Paz muestran el impacto sobre el bolsillo de los pasajeros: el pasaje a Santa Cruz oscila entre Bs 250 y Bs 300; a Cochabamba, entre Bs 100 y Bs 150; a Tarija, alrededor de Bs 250; a Villazón, Bs 180; a Sucre, Bs 140, y a Oruro, Bs 50.
Una empresa calculó que el gasto en diésel para cubrir la ruta entre La Paz y Tarija alcanza los Bs 7.000.
Transportistas piden un alza del 45% y la ATT propone 15%
La negociación sigue trabada por la diferencia entre las posiciones de ambas partes. Los transportistas interdepartamentales plantean un incremento de hasta el 45%, mientras que la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) propuso un ajuste del 15%.
El sector considera que el cálculo oficial no refleja suficientemente el encarecimiento de los repuestos, llantas, baterías y otros componentes necesarios para mantener los buses en funcionamiento.
La ATT, por su parte, sostiene que busca evitar que todo el impacto del aumento de los costos recaiga sobre los pasajeros. Su director, Carlos Ágreda, señaló que la población necesita certidumbre y los operadores deben poder trabajar con normalidad.
La ATT advierte que no autorizó nuevos cobros
Mientras no se alcance un acuerdo y se oficialice una modificación, la ATT sostiene que las tarifas vigentes continúan en aplicación y que no autorizó un aumento generalizado.
Esto abre un nuevo frente de conflicto: pasajeros denuncian sobreprecios, mientras las empresas reclaman una actualización de los precios para cubrir sus gastos.
El dirigente de los choferes Lucio Gómez afirmó que existen acercamientos entre las partes y algunos indicios de solución, aunque evitó anticipar un porcentaje definitivo.
El sector también solicitó que en la próxima reunión participen autoridades de mayor nivel, incluidos los ministros de Obras Públicas, Hidrocarburos y Economía.
El martes será clave para definir las tarifas
La negociación se reanudará el martes 13 de octubre, cuando las comisiones deberán continuar revisando sus cálculos para intentar alcanzar una tarifa transitoria mientras se completa un estudio integral de costos.
Hasta entonces, los pasajeros tendrán que afrontar la incertidumbre sobre los precios y las frecuencias de los viajes. La falta de acuerdo mantiene en tensión a un servicio esencial para la movilidad entre departamentos, en medio del encarecimiento del combustible y la presión sobre la economía familiar.
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