Ahoradigital – Construir una casa o levantar un edificio en Bolivia se ha vuelto considerablemente más caro. El costo de construcción de una vivienda unifamiliar aumentó 55,6% entre diciembre de 2023 y julio de 2026, mientras que el de un edificio residencial subió 54,3%, según la última actualización del Índice de Costos de Construcción de la Cámara Boliviana de Desarrolladores Inmobiliarios (CBDI).
El indicador toma diciembre de 2023 como base 100. Para julio de este año alcanzó 155,66 puntos en vivienda unifamiliar y 154,30 puntos en edificios residenciales, reflejando el fuerte incremento acumulado de los costos de los principales materiales, equipos y componentes utilizados en las obras.
Materiales cada vez más caros
El incremento no se concentra en un solo producto. La medición registra variaciones en materiales como acero, aglomerantes, áridos, sanitarios, aluminio, vidrio, cerámicos, tabiquería, instalaciones eléctricas y sanitarias, pisos, revestimientos y ascensores, entre otros.
La CBDI explica que su índice se construye a partir de cotizaciones de proveedores formales para los diferentes elementos que componen una construcción y busca servir como referencia para actualizar presupuestos, contratos y proyectos inmobiliarios.
El impacto ya se había evidenciado en mediciones anteriores. En mayo de 2026, el índice había superado los 150 puntos, acumulando también un incremento superior al 50% desde diciembre de 2023.
El dólar también presiona al sector
El incremento de los costos ocurre en paralelo a la fuerte presión cambiaria y a las dificultades para acceder a dólares, factores que encarecen especialmente los materiales y equipos importados.
Las cámaras constructoras ya habían advertido que la volatilidad cambiaria estaba golpeando la ejecución de obras. En junio, el presidente de la Cámara Departamental de la Construcción de La Paz, Martín Zurita, señaló que los ajustes de precios en las obras podían llegar hasta un 50% adicional, debido principalmente al encarecimiento de materiales y equipos.
En julio, otros reportes del sector señalaban que algunos materiales importados habían aumentado entre 60% y 70% desde 2023, mientras que el precio del fierro y otros insumos registraba fuertes incrementos.
Construir cuesta más y construir menos
El problema no solamente afecta a quienes quieren comprar materiales para una vivienda particular. También pone presión sobre las empresas constructoras, los desarrolladores inmobiliarios y las obras públicas.
En Tarija, por ejemplo, la Cámara Departamental de la Construcción ya había advertido que el incremento de los materiales estaba provocando paralización y problemas en contratos. En marzo, el sector reportaba que alrededor del 30% de las obras se encontraba en procesos de rescisión o paralización, mientras los materiales habían registrado incrementos importantes.
A nivel nacional, representantes del sector también han advertido de una posible reducción de hasta 40% en la actividad constructora, como consecuencia del encarecimiento de los materiales y la incertidumbre cambiaria.
El resultado es un escenario complicado: construir cuesta más, los presupuestos pierden vigencia rápidamente y las familias y empresas necesitan cada vez más recursos para ejecutar los mismos proyectos.
Para una familia que tenía previsto construir con un presupuesto elaborado hace dos o tres años, la diferencia puede significar tener que postergar la obra, reducir su tamaño o buscar financiamiento adicional.
El aumento de más del 50% en los costos de construcción se convierte así en otro reflejo de la crisis económica que atraviesa Bolivia y plantea un desafío adicional para el acceso a la vivienda y la generación de empleo.
Ahoradigital con información de La Razón, Eju.tv, la Cámara Boliviana de Desarrolladores Inmobiliarios y reportes del sector constructor.






