Ahoradigital – El Banco Central de Bolivia (BCB) endurece su política monetaria para reducir la cantidad de bolivianos que circulan en la economía. El encaje legal para depósitos en moneda nacional subirá de manera escalonada del 3% al 7,5% hasta septiembre, una medida que busca contribuir a controlar la inflación, pero que también podría terminar encareciendo y restringiendo el acceso al crédito.
El nuevo esquema fue aprobado mediante una Resolución de Directorio del BCB el 31 de julio y establece que el encaje en títulos para moneda nacional pasó del 3% al 5% desde el 3 de agosto, subirá al 6,5% desde el 17 de agosto y llegará al 7,5% desde el 14 de septiembre.
El asesor principal de Política Económica del BCB, Rubén Aguilar, explicó que la decisión busca controlar la cantidad de dinero en circulación y contribuir a que la inflación pueda converger hacia una tasa de un dígito.
Pero la medida también genera preocupación por sus posibles efectos sobre el financiamiento.
El expresidente de la Asociación de Bancos (Asoban), Marcelo Trigo, explicó que el principal impacto podría sentirse en el perfil de las personas y empresas que buscan acceder a un préstamo. Con menos recursos disponibles para prestar, los bancos podrían aplicar criterios más estrictos para seleccionar a sus clientes.
En otras palabras, quienes tengan buenos antecedentes crediticios, ingresos demostrables y capacidad de pago tendrán mayores posibilidades de obtener financiamiento, mientras que los prestatarios considerados de mayor riesgo podrían enfrentar mayores dificultades.
El economista Oscar Mario Tomianovic advirtió además que una menor cantidad de recursos disponibles para préstamos puede traducirse en tasas de interés más elevadas.
La lógica es sencilla: si disminuye la oferta de dinero disponible para crédito y la demanda se mantiene, conseguir financiamiento puede resultar más costoso.
¿Por qué el BCB toma esta decisión?
El encaje legal es una herramienta de política monetaria utilizada por los bancos centrales para regular la cantidad de dinero que los bancos pueden destinar a préstamos.
Al aumentar el porcentaje que debe mantenerse como encaje, disminuyen los recursos que las entidades financieras tienen disponibles para colocar en nuevos créditos.
El objetivo del BCB es reducir la liquidez en bolivianos, en un escenario de fuertes presiones sobre los precios y el mercado cambiario.
Trigo considera que puede tratarse de un “sacrificio” necesario para buscar estabilidad de precios, aunque eso implique moderar temporalmente el crecimiento económico.
El otro problema: el déficit fiscal
Sin embargo, Tomianovic plantea una advertencia de fondo: la efectividad de la medida también dependerá de lo que ocurra con las cuentas públicas.
Si el Estado mantiene un déficit elevado y vuelve a recurrir al Banco Central para financiar sus necesidades, podría producirse nuevamente una inyección de bolivianos en la economía, compensando parte del efecto que busca generar el aumento del encaje legal.
Por eso, la discusión no se limita a cuánto dinero deben mantener los bancos en el BCB. También está relacionada con el manejo del gasto público, el déficit fiscal, la inflación y la disponibilidad de financiamiento para empresas y familias.
¿Qué puede sentir la gente?
El efecto no necesariamente será inmediato ni igual para todos.
Para una persona o empresa con un buen historial financiero, ingresos estables y capacidad demostrada de pago, el acceso al crédito podría mantenerse.
Pero para quienes necesitan financiamiento y tienen un perfil considerado más riesgoso, los bancos podrían exigir mayores garantías, reducir los montos aprobados o directamente rechazar determinadas solicitudes.
Y si las tasas suben, el costo de financiar una vivienda, un vehículo, maquinaria o capital de trabajo también puede aumentar.
Así, una medida diseñada para enfriar la liquidez y contener la inflación puede tener como efecto secundario una economía con menos crédito disponible para consumo e inversión.
El desafío para las autoridades será encontrar el equilibrio entre retirar el exceso de liquidez y evitar que la política monetaria termine golpeando con demasiada fuerza a las empresas y familias que necesitan financiamiento para mantenerse activas.
Ahoradigital con información de El Deber y La Razón





