Ahoradigital – Las interminables filas por diésel en los surtidores del país ya no representan solamente un problema para transportistas y conductores. El sector productivo advierte que la escasez de combustible está afectando directamente la siembra, la cosecha y la distribución de alimentos, con el riesgo de generar una menor producción y mayores precios para la población.
Jorge Méndez, presidente de la Asociación Departamental de Porcinocultores de Santa Cruz (Adepor), expresó su preocupación por la situación y afirmó que la falta de condiciones para producir está provocando una reducción de la actividad.
“Estamos poniendo en riesgo uno de los pocos patrimonios que tenemos que es la seguridad alimentaria”, señaló Méndez, quien cuestionó que, pese a los compromisos anunciados por el Gobierno, las filas por diésel continúen durante las 24 horas.
Según el dirigente, la producción porcina ya registra una disminución del 20% respecto a gestiones anteriores, mientras que el abastecimiento de diésel habría caído alrededor de 40%, situación que dificulta el traslado de productos hacia los centros de consumo.
También afecta a los productores de granos
La situación es igualmente preocupante para los productores agrícolas. Desde la Asociación de Productores de Maíz, Sorgo, Frejol y Cultivos Alternativos (Promasor) señalaron que la cosecha de maíz avanza apenas en torno al 45%, cuando en años anteriores para estas fechas ya alcanzaba aproximadamente el 80%.
El sector estima además una posible reducción de cerca de 50.000 toneladas de maíz, mientras algunos productores ya reportan pérdidas debido a que parte del grano cayó antes de poder ser cosechado.
A esto se suma el impacto sobre la producción de sorgo. La Sociedad Granelera (Granosol) alertó que la falta de combustible mantiene paralizada parte de la maquinaria agrícola y está provocando que algunos cultivos pasen su momento óptimo de cosecha, lo que puede traducirse en menores rendimientos, pérdida de calidad y mayores costos para los productores.
La expectativa inicial era que Santa Cruz ofertara cerca de 2,2 millones de toneladas de sorgo, pero con un avance de cosecha de apenas 30%, el sector considera que esa meta difícilmente será alcanzada.
El problema, advierten los productores, podría terminar trasladándose al consumidor. Una menor producción significa menos oferta de alimentos y, consecuentemente, presión sobre los precios en los próximos meses.
El sector productivo pide al Gobierno regularizar cuanto antes el abastecimiento de diésel para evitar que la crisis de combustible termine convirtiéndose también en una crisis de producción y de alimentos.
Ahoradigital con información de Unitel.






