Ahoradigital – El dato revela un cambio profundo en la economía boliviana: entre enero y mayo de 2026, los bolivianos que viven en el exterior enviaron al país $us 460 millones en remesas, un monto que superó en un 62% a los ingresos generados por las exportaciones de gas natural durante el mismo periodo.
Las cifras, basadas en información del Banco Central de Bolivia (BCB) y analizadas por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), muestran que las remesas superaron en $us 176,1 millones a las exportaciones de hidrocarburos, que entre enero y mayo alcanzaron apenas $us 283,8 millones.
En otras palabras, por cada dólar que ingresó al país por la venta de hidrocarburos, llegaron aproximadamente $us 1,62 enviados por bolivianos desde el extranjero.
El contraste adquiere mayor importancia si se considera el papel que tuvo el gas durante las últimas décadas. Bolivia llegó a depender fuertemente de las exportaciones de hidrocarburos para generar divisas, pero la caída de la producción y la disminución de los mercados de exportación redujeron considerablemente su aporte a la economía.
España aporta la mitad de las remesas
España se consolidó como el principal origen de las remesas que llegan a Bolivia. Entre enero y mayo, los bolivianos residentes en ese país enviaron $us 232 millones, equivalentes al 50,3% del total.
Le siguen Estados Unidos, con $us 69,5 millones (15,1%); Argentina, con $us 24,1 millones (5,2%); Chile, con $us 23,9 millones (5,2%); Perú, con $us 17,3 millones (3,8%); e Italia, con $us 15,5 millones (3,4%).
El dinero se concentra principalmente en el eje central del país. Santa Cruz, Cochabamba y La Paz recibieron alrededor del 90% de las remesas registradas durante los primeros cinco meses del año.
Estos recursos tienen además un impacto directo sobre las familias, ya que buena parte se destina a alimentación, vivienda, educación y salud.
Una señal de la crisis del gas
Para el economista Ruddy Sanguino, el hecho de que las remesas hayan superado a los hidrocarburos no significa necesariamente que Bolivia haya encontrado una nueva fuente estructural de generación de dólares.
La explicación estaría, principalmente, en el fuerte deterioro de las exportaciones gasíferas. Históricamente, las remesas representaron alrededor del 10% del ingreso de divisas del país, con montos anuales superiores a los $us 1.000 millones.
El especialista considera que el fin del contrato de exportación de gas a Argentina y la dependencia de Brasil como principal mercado restante contribuyeron al descenso de los ingresos del sector hidrocarburífero.
Más remesas, pero también más migración
El fenómeno tiene una doble lectura. Por un lado, las remesas se convierten en un importante alivio para las familias y aportan dólares en momentos de escasez de divisas.
Pero, por otro, también reflejan una realidad preocupante: una parte creciente de los ingresos en dólares de las familias bolivianas proviene del trabajo de personas que tuvieron que salir del país para encontrar oportunidades económicas.
El economista Germán Molina señaló que las remesas ayudan directamente a los hogares y se han convertido en una fuente relevante de divisas, aunque su crecimiento no compensa el debilitamiento de los sectores productivos tradicionales.
En 2025, Bolivia recibió aproximadamente $us 1.231 millones en remesas, un 2% menos que en 2024. Sin embargo, el comportamiento registrado hasta mayo de 2026 muestra una recuperación de estos flujos.
El nuevo mapa de las divisas
El contraste entre remesas y gas también muestra cómo está cambiando la estructura de generación de dólares en Bolivia.
Entre enero y mayo de 2026, el país obtuvo $us 5.433 millones por exportaciones, según datos citados del INE. La minería y la industria manufacturera se consolidaron como los principales motores de las ventas externas.
Así, mientras el gas pierde peso como generador de divisas, la minería, las manufacturas, las exportaciones agropecuarias y ahora las remesas adquieren mayor relevancia.
El dato de los $us 460 millones enviados por los bolivianos desde el exterior deja, sin embargo, una pregunta de fondo: ¿Bolivia está construyendo nuevas fuentes de dólares o simplemente está compensando con dinero de sus migrantes la caída de su antiguo motor económico?
Ahoradigital con información de El Deber, Banco Central de Bolivia e Instituto Boliviano de Comercio Exterior.






