La incertidumbre se apodera de las agencias de viajes en Bolivia debido a la falta de dólares y nuevas disposiciones que han complicado el comercio de boletos para viajes internacionales. Advierte sobre el riesgo de cierre de oficinas y la pérdida de pasajes vendidos para el 2025.
Marcelo Terceros, un experimentado profesional con más de 30 años de servicio en una de estas agencias, comparte su testimonio. “Se me parte el corazón, es mi segundo hogar, porque estoy hasta 15 horas acá”, confiesa con la voz entrecortada, reflejando el profundo apego y sacrificio que ha entregado a su trabajo.
La posibilidad de cierre no solo afecta a Marcelo, sino también a decenas de profesionales que ven peligrar su fuente de sustento. “Realmente estamos muy tristes porque se va a cerrar esta oficina. Los profesionales que tenemos acá están preocupados. Ya vamos más de 30 años y simplemente porque el Gobierno no supo hacer su trabajo”, denunció Terceros con firmeza.
Afirmó que el costo de los pasajes aéreos ha escalado de forma desmedida, haciendo inaccesible el traslado de personas y puso como ejemplo el caso de un padre de familia que buscaba un paquete para traer a su hijo desde Salta, Argentina, hasta Santa Cruz.
“21 mil bolivianos y tenía que hacer un montón de escalas para llegar. Para ir a Panamá o a Cancún se podía hacer un paquete todo incluido con 900 dólares y ahora nos cuesta hasta 25 mil bolivianos”, explica, evidenciando la drástica diferencia de precios.
La posible retirada de aerolíneas internacionales del país podría desencadenar un aislamiento aéreo de Bolivia. “En caso de que se salgan las líneas aéreas sería una catástrofe. Estaríamos enclaustrados”, advierte.
Ante esta situación crítica, el agente de viajes pide seguridad para todos los clientes y que el Gobierno empiece a trabajar.
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