Ahoradigital – Construir una vivienda o un edificio en Bolivia es cada vez más caro. Los costos de construcción acumulan un incremento cercano al 60% desde comienzos de 2024, según el índice de la Cámara Boliviana de Desarrolladores Inmobiliarios, de acuerdo con un reporte difundido por EL DEBER.
Carlos Hossen, director de la entidad, explicó que el encarecimiento está impulsado principalmente por el aumento de los precios de los materiales, en un contexto marcado por las variaciones del dólar, la inflación y las dificultades en el abastecimiento de gasolina y diésel.
Para dimensionar el impacto, Hossen señaló que una vivienda cuya construcción demandaba una inversión de $us 100.000 a comienzos de 2024 ahora requiere aproximadamente $us 158.000.
El cemento casi duplicó su precio
Uno de los ejemplos más claros del incremento es el cemento, cuyo precio pasó de poco más de Bs 40 a alrededor de Bs 80, e incluso por encima de ese monto, según el representante del sector.
El aumento de los insumos obliga a las empresas constructoras a modificar sus presupuestos y buscar alternativas para contener los gastos.
Hossen indicó que los desarrolladores llevan dos años intentando reducir costos mediante la búsqueda de materiales más económicos, el cambio de proveedores y la automatización de procesos. Sin embargo, estas medidas no han sido suficientes para compensar el encarecimiento.
El dirigente explicó que las empresas deben trasladar parte de esos incrementos a los precios finales para evitar trabajar a pérdida.
Construir más caro no significa que las viviendas subieron 60%
Hossen aclaró que el incremento acumulado de los costos de construcción no significa que los inmuebles terminados hayan subido en la misma proporción.
El precio de venta también depende de factores como la oferta y la demanda, la ubicación, las características del inmueble y las condiciones del mercado.
En cuanto a la mano de obra, el representante señaló que el incremento promedio fue inferior al 10% durante los últimos dos años, por debajo del registrado en los materiales. Los mayores ajustes se concentraron en trabajadores especializados.
El crédito para vivienda, otro desafío
El encarecimiento de la construcción coincide con dificultades para acceder al financiamiento habitacional, especialmente para las personas que trabajan en el sector informal y no pueden demostrar ingresos regulares ante las entidades bancarias.
Ante esta situación, la Cámara plantea crear un fondo de garantía que permita respaldar créditos para vivienda y ampliar el acceso al financiamiento.
Según Hossen, la propuesta se encuentra en etapa de consultas con ministerios, bancos y organismos internacionales. Todavía deben definirse las condiciones de acceso y los mecanismos para reducir el riesgo de impago.
El aumento de los costos representa un desafío tanto para las empresas constructoras como para las familias que buscan una vivienda propia, en un escenario en el que financiar y ejecutar nuevos proyectos exige una inversión considerablemente mayor que hace dos años.
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