Ahoradigital – El expresidente Evo Morales cuestionó la decisión del Gobierno de Rodrigo Paz de eliminar la subvención al diésel y advirtió que la medida podría generar dificultades para los pequeños productores, afectar la siembra de verano y provocar un incremento en el precio de los alimentos.
“Lo realmente difícil viene ahora, cuando el hambre arrase y los alimentos falten”, afirmó Morales en una publicación difundida este sábado, al referirse al impacto que, según su criterio, tendrá el incremento del costo del combustible.
El exmandatario sostuvo que los pequeños productores tendrán dificultades para cubrir el costo del diésel, fertilizantes y otros insumos necesarios para la producción agrícola.
“Y cuando falten alimentos y suban los precios, ¿quién se hará responsable del hambre de las familias?”, cuestionó.
Morales también criticó las medidas de compensación anunciadas por el Gobierno, entre ellas el Bono Pepe II, y señaló que el retiro de la subvención debió estar acompañado por políticas de protección para los sectores más vulnerables y medidas destinadas a garantizar la producción.
El campo ya reporta dificultades
La advertencia se produce en un momento en que los productores agrícolas vienen reportando problemas para acceder al diésel. La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) señaló esta semana que incluso con el precio vigente para los grandes consumidores, la cantidad de combustible disponible todavía no ofrece suficiente certidumbre para encarar la campaña de verano.
Además, productores y organizaciones agrícolas han advertido que la ventana de siembra es limitada y que el abastecimiento de combustible se convierte en un factor determinante para avanzar con las labores del campo.
A esto se suma que la Defensoría del Pueblo ya alertó sobre una situación preocupante en materia de acceso a los alimentos. Un monitoreo realizado entre junio y agosto encontró un incremento sostenido de precios y señaló que el porcentaje de hogares que no lograban cubrir sus gastos de alimentación pasó del 63% en junio al 76% en agosto.
El Gobierno, por su parte, sostiene que el retiro de la subvención forma parte de las medidas destinadas a enfrentar la crisis económica y garantizar el abastecimiento de combustibles. La eliminación de la subvención al diésel fue anunciada después de la aprobación legislativa del acuerdo de financiamiento con el FMI.
La advertencia de Morales abre nuevamente el debate sobre uno de los principales efectos que tendrá el ajuste: cuánto terminará trasladándose el mayor costo del combustible al transporte, la producción agrícola y, finalmente, al precio de los alimentos que pagan las familias.
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