Como ocurrió en el resto del país, el recorte de la subvención a los hidrocarburos desató una ola de compras en Sucre, donde miles de personas se agolparon en mercados y supermercados buscando abastecerse antes del posible aumento de precios, lo que finalmente se dio con incrementos de hasta un 72% en algunos alimentos de primera necesidad.
El precio del quintal de arroz, que había caído hasta Bs 330, este jueves osciló entre 400 y 550 bolivianos en el Mercado de Abasto. El incremento en este producto fue de hasta el 66%.
Desde tempranas horas, decenas de familias se dirigieron a los diferentes centros de abasto con el propósito de comprar alimentos de primera necesidad, incluso, pagando precios altos.
Otro de los productos que sufrió un notorio incremento fue el azúcar, que se encareció hasta en 72%. El quintal pasó de Bs 232 a 280, 350 y 400 bolivianos, según la marca y la calidad.
Los fideos de la industria Famosa (paquete de 20 unidades) también sufrieron un aumento de Bs 95 a Bs 110. Y ocurrió lo mismo con el paquete de fideos Lazzaroni.
El envase de 5 litros de aceite, que había bajado hasta Bs 70, este jueves estaba por encima de los Bs 90. Mientras que la harina de industria argentina se elevó en Bs 30 el quintal.
Incluso el Choco Like, cuyo envase de 1 kilo se vendía en Bs 34, pasó a costar Bs 42, así como la matequilla Regia de 400 gramos, que de Bs 22 subió a Bs 34.
Varias personas afirmaron que se vieron obligadas a comprar por el temor a un posible desabastecimiento oa un mayor incremento de precios.
También lamentaron la inacción del Gobierno municipal en el control de precios, una tarea a cargo de la Intendencia y de la Oficina de Defensa del Consumidor (Odeco), más aún en este tipo de coyuntura cuando hay agio y especulación con los productos.
A media mañana de este jueves, CORREO DEL SUR recorrió el sector de abarrotes del Mercado Abasto y no encontró a ningún funcionario municipal realizando algún tipo de control; tampoco había presencia policial ni personal de Tránsito que pusiera orden frente al caos vehicular que se generaba en las calles adyacentes.
En el Mercado Central, en general, los precios se mantuvieron este jueves, aunque algunos puestos estaban cerrados.
Sin embargo, los comerciantes advirtieron que tendrán que ajustar los precios en la medida en que sus proveedores suban sus costos. Criticaron al Gobierno nacional por no pensar en “los más pobres” y vaticinaron ventas todavía más bajas.
Durante toda la jornada del jueves, el supermercado SAS se vio repleto de compradores.
La Alcaldía culpa al Gobierno central
Desde la Alcaldía, el secretario general, Osmar Vargas, calificó de “irresponsable” el retiro de la subvención y reclamó que no hubiera coordinación con las entidades territoriales autónomas “para tener un plan de contingencia (…), para que los mercados, los locales, los comercios de las ciudades sean controlados porque podíamos haber hecho medidas paliativas y evitar la especulación”.
Ante el reclamo de pobladores de control municipal, anunció en Correo del Sur Radio que intentarán atenuar la sobredemanda en los mercados, los precios excesivos y el ocultamiento de productos, pero advirtió que solo cuentan con una veintena de comisarios y que la medida del Órgano Ejecutivo los sorprenderá.
Finalmente, se preguntó sobre la existencia del Viceministerio de Defensa del Consumidor que, dijo, debía haber articulado “muros defensivos” un favor de la ciudadanía.
Correo del Sur








