Ahoradigital/La Paz. La Cámara Boliviana de la Construcción (Caboco) alertó que el sector atraviesa una fuerte desaceleración y aseguró que la ejecución de obras en el país cayó entre 30% y 40%, como consecuencia del incremento en la cotización del dólar, el encarecimiento de los insumos y la incertidumbre económica que afecta a la inversión pública y privada.
El presidente de Caboco, Gustavo Diez de Medina, explicó que la variación del tipo de cambio elevó significativamente el costo de los materiales importados y de otros insumos indispensables para la construcción, afectando la continuidad de numerosos proyectos.
Según el dirigente, la situación se refleja en una menor cantidad de obras en ejecución y en la postergación de nuevos emprendimientos, debido a que los costos actuales ya no corresponden a los presupuestos con los que fueron contratados muchos proyectos.
Diez de Medina señaló que el problema no solo impacta a las empresas constructoras, sino también a toda la cadena productiva vinculada al sector, desde proveedores de materiales hasta miles de trabajadores que dependen de la actividad de la construcción.
Piden medidas urgentes
Ante este escenario, Caboco pidió al Gobierno adoptar medidas que permitan dar certidumbre al sector y evitar una mayor paralización de obras. Entre sus principales demandas figura la implementación de mecanismos que permitan actualizar los costos de los contratos públicos, debido a que muchas empresas ejecutan proyectos con precios calculados antes del incremento del dólar.
Asimismo, los constructores insistieron en la necesidad de mejorar el acceso a divisas para la importación de materiales y equipos, advirtiendo que la falta de dólares continúa siendo uno de los principales obstáculos para el desarrollo de la actividad.
Un sector clave para la economía
La construcción es considerada una de las actividades con mayor capacidad de generación de empleo en Bolivia y dinamiza industrias como la producción de cemento, acero, transporte, maquinaria y servicios profesionales.
Los empresarios advirtieron que, si la volatilidad cambiaria persiste y no se aplican medidas de apoyo, la reducción de obras podría profundizarse durante los próximos meses, con efectos sobre el empleo, la inversión y el crecimiento económico del país.






