El constante aumento de los precios de los productos básicos está ahogando a los pequeños empresarios en Santa Cruz, y los dueños de pensiones no son la excepción. Wilson Estrada, propietario de una pensión, enfrenta una situación cada vez más insostenible debido a la crisis económica que atraviesa el país.
Con voz quebrada y lágrimas en los ojos, Estrada aseguró que nunca había vivido una situación tan difícil. “Todo está caro, y no sé cuánto más podemos aguantar. Los precios suben a diario, y no sabemos cómo seguir adelante”, expresó el dueño de la pensión, preocupado por el futuro de su negocio y sus empleados.
La inflación disparó los costos de los productos de la canasta básica, lo que obligó a Wilson a reajustar sus precios y, en algunos casos, reducir su menú.
“El tomate, que hace una semana costaba Bs 130, ahora está a Bs 200, el arroz de Bs 200 ha subido a Bs 420, y la carne de primera, que antes se compraba en Bs 33, ahora está en Bs 55. La situación es desesperante”, explicó, visiblemente afectado.
Aunque la opción de cerrar las puertas de su negocio estuvo sobre la mesa, Estrada aseguró que no podía abandonar a su equipo de trabajo, que depende del sustento que él ofrece. “Pensamos en cerrar, pero ¿qué voy a hacer con mi gente? Son muchos años trabajando juntos, y ellos dependen de mí. Es una decisión muy difícil”, expresó.
A pesar de las adversidades, el propietario de la pensión intenta adaptarse a la situación. Aunque los costos elevados lo forzaron a eliminar algunos platos del menú, como el bife, sigue luchando para mantener a flote su negocio.
Fuente: Red Uno








