Las filas de cisternas que deben descargar gasolina en la planta de almacenaje de Palmasola, en Santa Cruz, no disminuyó sustancialmente, pese a que se había firmado un acuerdo que venció el pasado miércoles.
El ejecutivo de los Empresarios Cisterneros del Oriente, Sergio Kosky, dijo a EL DEBER que el pasado viernes se había firmado un acta para regularizar la descarga atrasada hasta el 25 de febrero, pero hasta este viernes, las filas no habían disminuido ni 10%.
“No se ha descargado prácticamente nada, se han mandado 100 cisternas a La Paz y tampoco han descargado los 100 en La Paz. Aquí (en Palmasola) a cuentagotas, pero un descarguío regular de volúmenes grandes no hay”, indicó el dirigente transportista.
Kosky afirmó que la situación lleva alrededor de 40 días y ya son más de 700 cisternas que esperan en los alrededores de la planta de YPFB Logística, aguardando una comunicación oficial por parte de la empresa.
En ese sentido, resaltó que la gasolina que ingresa a la planta y se distribuye a los surtidores es la que llega de Chile, pero “va a llegar el momento que no va a poder abastecer”, indicó, ya que son 40 camiones que cargan en ese país y deben distribuir el combustible entre La Paz, Oruro y Santa Cruz.
“Y el transporte cruceño no puede cargar en Chile, porque es otro sistema de carguío, con otro tipo de válvulas. Nosotros no podemos ir a cargar a Chile o a Perú, porque allá se carga por abajo (del cisterna) y nosotros cargamos por arriba”, detalló.
Medidas desde el lunes
Kosky anunció que desde el lunes el sector analizará las medidas a tomar para lograr dar una solución al problema. “Vamos a organizarnos a partir del lunes a ver qué es lo que vamos a hacer, porque si bien nosotros no queremos dañar la reconstrucción del país, tampoco podemos estar indefinidamente yéndonos a la quiebra y sin reaccionar”, aseveró.
Hasta el momento, la estatal YPFB no se ha manifestado sobre el particular.
El Deber








