Luis Escóbar / La Paz
La recuperación de la cadena de producción de madera en la Chiquitania, zona arrasada por los incendios, tardará 60 años, según un experto. Esta situación -afirmó- afectará de forma directa a las comunidades indígenas.
“En el bosque chiquitano la madera no llega a engrosar más de un centímetro al año e incluso menos en varios casos. Entonces tenemos que esperar entre 50 a 60 años para llegar a los 50 a 60 centímetros de diámetro de corta que obliga la Autoridad de Bosques y Tierras (ABT). Es una pérdida muy grande”, dijo el experto de la Fundación para la Conservación del Bosque Chiquitano Javier Coimbra.
El incendio en la Chiquitania se registra desde las últimas dos semanas de julio. Según la Gobernación de Santa Cruz, más de tres millones de hectáreas se quemaron. De este número, el 70% pertenecía al bosque.
El experto cuestionó el trabajo que se realiza hasta la fecha. “Todo el capital se está convirtiendo en humo y no hay voluntad política para impedirlo. Hasta el momento todo lo que se hizo no logró detener los incendios (…) No hay una declaratoria de desastre y esto (el incendio) sigue en curso y, finalmente, no sabemos en qué terminará”, añadió.
El especialista reiteró que el fuego afecta de forma directa a toda la cadena de producción de la madera que, en primera instancia, perjudicará a las comunidades que viven en la zona.
“La mayor parte de productores de madera eran comunidades indígenas. Antes se realizaban concesiones forestales, pero el gobierno de Evo Morales las eliminó. Ahora, los grandes productores compran la madera a los indígenas, quienes no tienen más capacidad y sólo pueden venderlas”, afirmó el experto.
Para las comunidades indígenas, la madera es una fuente de ingresos muy importante porque en ninguna otra actividad llegan a recibir recursos económicos, considerando que la agricultura es de subsistencia.
“Sólo cuando venden anualmente los árboles, a través del plan de manejo forestal, pueden recibir entre 30.000 a 50.000 dólares. Ese es un flujo muy importante que las comunidades utilizaban para sus inversiones, ya sea en escuelas y tanques de agua, entre otras”, explicó Coimbra.
Las empresas también registrarán pérdidas porque ya no tendrán a quién comprar la madera y se verán obligadas a paralizar el proceso de producción.
“El talado, el transporte y todo el resto de la cadena de valor lo hacen las empresas forestales, que a su vez crean varios empleos y ahora ya no podrán hacerlo”, concluyó.
Kaliman: Los focos de calor bajan a 361
Detalle El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas (FFAA), Williams Kaliman, informó que hasta el miércoles los focos de calor en la Chiquitania bajaron de 8.461 (el 17 de agosto) a 361. “El 17 de agosto se registraron 8.461 focos de calor y un día después se comenzaron a emplazar 11 comandos de incidentes y al 25 de septiembre estamos solamente con 361 focos de calor en este momento en la Chiquitania”, dijo, según ABI. Kaliman explicó que desde agosto se realizó 1.583 operaciones terrestres con el desplazamiento de 5.876 personas, de las cuales 4.476 son militares.
Página Siete













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