El conflicto entre Armenia y Azerbaiyán se ha reavivado en los últimos días y ha provocado víctimas mortales. Mammad Talibov, embajador de la República de Azerbaiyán en el Perú, conversó con La República y explicó las razones que, a su juicio, impiden que se alcance un verdadero acuerdo de paz entre ambos países.
En 2020 se estableció un cese al fuego por mediaciones de Rusia. Hoy, el conflicto se recrudece por sus disputas territoriales.
1.- ¿Por qué se violó hace unos días el acuerdo de alto al fuego alcanzado en 2020 mediado por Rusia? ¿Cuál fue el motivo?
Tenemos que decir que es una provocación de Armenia. Esta vez en la frontera no delimitada, entre Armenia y Azerbaiyán, y no en la zona del exconflicto de la región Azerbaiyana de Karabaj.
No es el único acto de provocación por parte de Armenia. De hecho, era un acto de las cadenas que duró por los últimos dos meses y que siempre observábamos con los bombardeos en los puestos del Ejército azerbaiyano.
En la noche, entre el 12 y 13 de septiembre del año en curso, las Fuerzas Armadas de Armenia recurrieron a una provocación a gran escala en dirección de la frontera. Las posiciones y bastiones de Azerbaiyán fueron bombardeados.
Teniendo en cuenta que esto pasó después de una reunión para lograr la normalización de las relaciones entre Armenia y Azerbaiyán, con la mediación del presidente del Consejo Europeo, el señor Charles Michel, creemos que el objetivo de Armenia era desviarse de cumplir estos acuerdos y todo lo que se había logrado. Por eso empezó estas provocaciones militares.
2.- Azerbaiyán y Armenia se culpan mutuamente por el ataque que causó numerosas víctimas. ¿Qué dice el Gobierno de Azerbaiyán al respecto?
Azerbaiyán sufrió ocupación militar de Armenia durante los últimos 30 años. A pesar de las resoluciones del Consejo de Seguridad, Armenia ocupaba la quinta parte de Azerbaiyán, por lo que desplazaba así a un millón de azerbaiyanos de esos territorios. Durante la Guerra Patria de 44 días, en 2020, logramos liberar estos territorios e hicimos cumplir las resoluciones de la ONU que exigía a Armenia salir.
Ahora, Azerbaiyán, como siempre, quiere la paz, estabilidad y desarrollo en la región. Se ha proporcionado cinco principios para la normalización de las relaciones con Armenia y una prioridad sería un reconocimiento mutuo de integridad territorial y soberanía de uno a otro, pero Armenia no deja sus reclamos territoriales, ni su política de agresión contra Azerbaiyán y, por eso, no hemos podido lograr un acuerdo definitivo todavía.
Los territorios liberados después de la ocupación armenia los encontramos totalmente saqueados, destruidos y ahora el objetivo del Gobierno de Azerbaiyán es garantizar el regreso de los desplazados después de 30 años de estar fuera de sus hogares.
Uno de los desafíos es la reconstrucción y, por eso, durante casi dos años después de la guerra y recuperación de nuestros territorios internacionalmente reconocidos, el país realizó varios proyectos como construcciones a gran escala. Con todo esto y con las inversiones de este año, que eran cerca de 3.000 millones de dólares, Azerbaiyán no está interesado en la escalada militar, pero Armenia sí lo está, porque todavía hay fuerzas revanchistas que quieren seguir con la política de agresión y la anexión de los territorios azerbaiyanos.
El Gobierno de Armenia no quiere seguir el cumplimiento de los acuerdos y empiezan con estas provocaciones militares.
3.- ¿Qué hizo Azerbaiyán, después del día 44 de la guerra en 2020, para normalizar las relaciones con Armenia y concluir un acuerdo de paz, y qué países actúan como mediadores en este proceso?
Hay diferentes formatos ahora. Por ejemplo, logramos varios acuerdos, varias declaraciones trilaterales con mediación de Rusia en noviembre de 2020 después de los actos militares. Luego, en enero y en noviembre de 2021, con mediación de Rusia también.
Además, hay un formato de reuniones entre líderes de Azerbaiyán y Armenia con mediación de la Unión Europea (UE). Todos dos formatos van en paralelo y son muy importantes. Obtuvimos algunos logros, y unos de los temas más importantes sería la apertura de las comunicaciones y la apertura del corredor para garantizar el acceso de Azerbaiyán a su región exclave de Najchiván.
Hay que recordar que Armenia no ha cumplido con retirada de las fuerzas ilegales separatistas de la región de Karabaj de Azerbaiyán. En esos territorios todavía hay mucha presencia del Ejército armenio.
En Azerbaiyán estamos abiertos, con el objetivo de la normalización de las relaciones, para que en un corto tiempo se firme un acuerdo de paz definitivo, pero vemos que con esta retórica bélica por parte de Armenia, con los últimos acontecimientos y también con las fuerzas revanchistas, no nos dejan avanzar en este proceso de negociaciones.
4.- Embajador, en su última entrevista a este medio, dijo que espera que los políticos que lleguen a Armenia no sean “revanchistas”. ¿Por qué es tan difícil concluir un tratado de paz entre Azerbaiyán y Armenia?
Después de la declaración de nuestra independencia en 1991, la política de Armenia era una política de agresión contra Azerbaiyán, con las demandas de reclamos territoriales y esto claro que ha creado unos grupos, los llamamos grupos revanchistas, después de su derrota en 2020.
Ese grupo es agresivo y su política fue siempre la anexión de los territorios y ahora no pueden admitir que su política de todos estos años fracasó. Desde hace 26 años, Azerbaiyán esperaba y trataba de llegar a un acuerdo diplomático con ellos para que salgan de los territorios ocupados, basándose en las resoluciones de la ONU, pero nunca lo cumplieron.
Por las vías militares y diplomáticas liberamos nuestro territorio y ahora tenemos que firmar el acuerdo de paz definitivo. Ellos tienen que dejar su ideología, política de agresión y de anexo de los territorios, pero no quieren admitirlo.
Después de independizarse, Azerbaiyán logró ser un líder económico de la región a pesar del hecho de tener desplazados de los territorios ocupados. Logramos desarrollar mucho en la región con los proyectos económicos en un corto tiempo. Ahora queremos también normalizar las relaciones con Armenia. Queremos abrir las comunicaciones y nuevas posibilidades económicas, la reconstrucción de nuestras regiones que sufrieron muchísimo por la agresión armenia y el regreso de los desplazados azerbaiyanos a sus hogares. Queremos vivir en paz con nuestros vecinos, sin enfrentar reclamos territoriales, con reconocimiento mutuo de la soberanía.
Tenemos que realizar el proceso de negociación para la delimitación y demarcación de las fronteras. Para lograr este objetivo tenemos una comisión en formato en cuanto a primeros viceministros, pero el gran problema es que Armenia, siempre bajo diversos pretextos, se evita tener algún progreso. Armenia tiene que entender que ya fracasaron y pensar cómo podemos seguir adelante y cómo podemos normalizar nuestras relaciones para el progreso de nuestros pueblos. Ya no queremos perder más vidas humanas.

La única cosa que Azerbaiyán pide a Armenia es reconocer la integridad de nuestro territorio, dejar sus reclamos territoriales y vivir en las fronteras internacionalmente reconocidas, incluso por el Perú. Todo el mundo reconoce las fronteras que Armenia no quiere reconocer.
5. ¿Qué pasos deben tomar ambos países para lograr la paz? ¿Qué ha hecho Azerbaiyán hasta ahora?
Después de la reunión de mediación de Charles Michel, presidente del Consejo Europeo, Azerbaiyán unilateralmente liberó cinco detenidos armenios y puedo decir que no eran prisioneros de guerra. De hecho, eran terroristas porque se infiltraron en nuestro territorio y esto demuestra una buena voluntad de Azerbaiyán.
Otro momento importante también es que Azerbaiyán propuso a Armenia, con el objetivo de la normalización de las relaciones entre nuestros países, cinco principios básicos para firmar del acuerdo de paz.
Hace un par de semanas descubrimos en el territorio liberado que armenios plantaron las minas con fecha de producción de 2021. Entonces, se infiltraron en este ambiente y otra vez siguen plantando más minas. Eso no nos ayuda para lograr el gran paso.
Tenemos la esperanza de que poco a poco vamos a avanzar hacia el acuerdo de paz porque los armenios al fin entienden que con la guerra no podemos lograr nada, entonces tienen que dejar su agresión y cambiar toda la política con sus esperanzas de anexar territorio nuestro. De ninguna manera vamos a dejar nuestros territorios, siempre vamos a defenderlo.
Armenia tiene que entender que todo lo que se relacione con territorios de Azerbaiyán son asuntos internos y no tiene nada que ver con Armenia.
Agencias







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