Un atentado atribuido al Ejército de Liberación Nacional (ELN) dejó al menos 14 personas heridas este sábado en Cúcuta, capital del departamento de Norte de Santander y ciudad fronteriza con Venezuela, cuando faltan pocos días para la posesión del nuevo presidente colombiano.
De acuerdo con el balance difundido por las autoridades, entre los heridos se encuentran 11 efectivos policiales y tres civiles. Dos de los uniformados se encontraban en estado crítico tras el ataque.
El hecho ocurrió durante la madrugada, cuando fue detonado un camión cargado con explosivos en inmediaciones de instalaciones policiales. Las autoridades reportaron además la explosión de varios artefactos en el sector, provocando importantes daños materiales.
Imágenes posteriores al atentado mostraron el vehículo incendiado, fachadas afectadas y daños en dependencias de la fuerza pública.
Gobierno responsabiliza al ELN
El ministro de Defensa colombiano, Pedro Sánchez, responsabilizó al ELN por el atentado y anunció una recompensa equivalente a más de 64.000 dólares por información que permita identificar y capturar a los responsables.
El presidente electo, Abelardo de la Espriella, también condenó el ataque y aseguró que los hechos violentos no intimidarán al país.
El atentado se produce en un momento particularmente sensible para Colombia, ya que De la Espriella tiene previsto asumir la Presidencia el próximo 7 de agosto, en reemplazo de Gustavo Petro.
Fuerte operativo para la posesión presidencial
La violencia ha elevado la preocupación sobre la seguridad de la próxima investidura.
La ceremonia está prevista en Cali, en el suroeste colombiano, y contará con un dispositivo de aproximadamente 11.000 integrantes de las fuerzas de seguridad, con operaciones terrestres, aéreas y marítimas.
La elección de Cali también resulta significativa debido a que esa región ha sido escenario frecuente de enfrentamientos y atentados relacionados con organizaciones armadas y estructuras vinculadas al narcotráfico.
El nuevo mandatario ha anunciado una política más dura contra las guerrillas y organizaciones criminales y prevé alejarse de la estrategia de negociación impulsada durante la administración de Gustavo Petro.
Colombia enfrenta una nueva escalada de violencia
El atentado en Cúcuta ocurre en medio de un recrudecimiento de la violencia armada en Colombia y vuelve a colocar al ELN en el centro de las preocupaciones de seguridad.
La organización continúa teniendo una presencia importante en regiones fronterizas y zonas donde convergen actividades como narcotráfico y minería ilegal.
La ONU rechazó el ataque y advirtió sobre el temor generado entre la población civil.
La explosión se convierte además en una de las primeras grandes pruebas de seguridad para el gobierno entrante, que ha prometido endurecer la respuesta del Estado frente a las organizaciones armadas.
Fuente: Ahoradigital con información de Unitel / AFP / agencias internacionales




