Irán advirtió este sábado que la presencia de fuerzas extranjeras en el estrecho de Ormuz puede acarrear serias consecuencias, después de que Francia y Reino Unido manifestaran su disposición a desplegar una misión internacional para contribuir al tráfico en esta vía marítima.
«El estrecho de Ormuz no es un escenario para la demostración militar de potencias de fuera de la región», aseveró el vicecanciller iraní, Kazem Gharibabadi, reiterando su rol como «garante» de la seguridad en esa ruta «sensible». «La seguridad de Ormuz recae en los Estados ribereños«, afirmó, lanzando una «seria» advertencia contra «cualquier movimiento militar» y aquellos que buscan «provocar la crisis»: «Serán responsables de las consecuencias de su aventurismo».
En un comunicado conjunto divulgado la víspera, el presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro saliente británico, Keir Starmer, indicaron que Omán, que comparte el estrecho de Ormuz con Irán, aceptó trabajar con ellos para «asegurar que sus aguas jurisdiccionales sean seguras para la navegación».
Además, declararon «estar preparados» para desplegar una misión multinacional para «apoyar la libertad de navegación» en el corredor.
Fuente: RT








