Ahoradigital – La guerra en Yemen volvió a recrudecer con uno de los ataques más letales de los últimos años. Una ofensiva lanzada por los rebeldes hutíes con misiles balísticos y drones dejó al menos 38 militares muertos y otros 29 heridos, reavivando el conflicto armado que mantiene dividido al país desde hace más de una década.
De acuerdo con fuentes militares y médicas, el ataque tuvo como blanco posiciones del Ejército yemení en las provincias de Marib y Hadramaut. Uno de los misiles impactó un campamento militar mientras los soldados realizaban su formación matutina, provocando la mayor parte de las víctimas. Horas después, los hutíes reivindicaron la autoría de la ofensiva.
El Ministerio de Defensa de Yemen condenó el ataque y aseguró que las Fuerzas Armadas responderán «en el momento y lugar apropiados», sin ofrecer detalles sobre las acciones que adoptarán. Las autoridades también reforzaron las medidas de seguridad en instalaciones militares ante el temor de nuevos ataques.
La ofensiva representa una nueva escalada en el conflicto yemení, donde el Gobierno reconocido internacionalmente enfrenta desde 2014 a los rebeldes hutíes, un movimiento respaldado por Irán que controla amplias zonas del norte del país, incluida la capital, Saná. El conflicto ha provocado una de las peores crisis humanitarias del mundo y se ha visto agravado por las tensiones regionales en Medio Oriente.
El ataque ocurre además en un contexto de creciente inestabilidad en la región, marcado por enfrentamientos entre los hutíes, Israel y fuerzas occidentales en el mar Rojo, lo que mantiene en alerta a la comunidad internacional por el riesgo de una expansión del conflicto.
Ahoradigital con información de Deutsche Welle (DW), AFP y EFE.






