Ahoradigital – Gianni Infantino atraviesa uno de los momentos más delicados desde que asumió la presidencia de la FIFA. Lo que comenzó como una propuesta para abrir parte del negocio comercial del Mundial a inversionistas privados terminó desatando un fuerte rechazo de las principales confederaciones del fútbol, que ahora cuestionan la forma en que se toman las decisiones dentro del organismo.
La UEFA ratificó su pérdida de confianza en el dirigente suizo y mantuvo su amenaza de boicotear competiciones organizadas por la FIFA si no se producen cambios en la gobernanza del organismo. El bloque europeo considera insuficiente que la FIFA haya retirado el polémico proyecto y reclama garantías de que no volverán a impulsarse iniciativas similares sin consulta previa a las federaciones.
Por su parte, la Conmebol, que históricamente había respaldado a Infantino, también marcó distancia. Aunque valoró que la FIFA retirara la propuesta de privatización, expresó su preocupación por las «acciones unilaterales» adoptadas por la presidencia y advirtió que las decisiones sobre el futuro del fútbol mundial deben respetar los mecanismos institucionales y el diálogo entre las confederaciones.
El origen del conflicto fue el intento de la FIFA de crear una estructura empresarial para gestionar parte de los derechos comerciales de sus competiciones, incluida la Copa del Mundo, con participación de capital privado. La iniciativa fue recibida con fuertes críticas por la falta de consultas y por el temor de que afecte la independencia del principal torneo del planeta.
La crisis también tiene un componente político. De cara a las próximas elecciones de la FIFA, varias federaciones europeas ya han retirado su apoyo a Infantino, mientras que la Conmebol dejó abierta la posibilidad de revisar su respaldo si no se restablecen los principios de transparencia y gobernanza. En contraste, la Confederación Africana de Fútbol (CAF) ratificó su apoyo al actual presidente, lo que mantiene dividido al fútbol mundial.
La presión conjunta de Europa y Sudamérica representa uno de los mayores desafíos para el liderazgo de Infantino en los últimos años y abre un nuevo capítulo en la disputa por el rumbo institucional y comercial de la FIFA.
Ahoradigital con información de Deutsche Welle (DW), Reuters y Cadena SER.






