Una presentadora de televisión y su hermano fueron condenados a muerte en Egipto, acusados de liderar una organización criminal dedicada a la fabricación y tráfico de drogas sintéticas.
El Tribunal Penal de El Cairo sentenció a la horca a Sarah Jalifa, presentadora y productora de televisión, y a su hermano Mohamed Jalifa, a quienes responsabilizó de “fundar y dirigir” una banda dedicada a obtener materias primas, fabricar estupefacientes y distribuirlos para el narcotráfico.
De acuerdo con las investigaciones, los hermanos tenían un papel considerado “líder y central” dentro de la organización. Las autoridades sostienen que importaban desde el extranjero los componentes químicos utilizados para fabricar las drogas y que habían convertido un edificio residencial en un laboratorio clandestino.
El caso involucró inicialmente a 28 acusados y, según la Fiscalía, durante la investigación fueron incautados más de 750 kilogramos de drogas sintéticas y materiales destinados a su fabricación.
El tribunal también condenó a los dos hermanos por posesión de armas y municiones sin licencia y les impuso una multa de 500.000 libras egipcias, equivalente a unos 9.800 dólares. Otras nueve personas recibieron condenas de 25 años de prisión, mientras que siete fueron absueltas.
La sentencia fue sustentada, según el tribunal, en testimonios de 20 testigos, además de grabaciones y videos que demostrarían la coordinación entre los hermanos y los demás integrantes de la organización.
Sin embargo, la condena a muerte todavía puede ser apelada, por lo que el fallo no constituye aún una ejecución inmediata.
El caso ha causado impacto debido a la trayectoria pública de Sarah Jalifa, conocida en Egipto por su trabajo como presentadora y productora de televisión. Su imagen pública quedó ahora vinculada a una investigación por una estructura criminal que, según la justicia egipcia, se dedicaba a la producción y comercialización de drogas sintéticas.
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