De acuerdo a los testigos, cuando faltaban ocho minutos para que terminara el encuentro. El equipo local, Whitmer, de Toledo (Ohio), perdía por 16 a 46 frente a los visitantes, Central Catholic. El balón se puso en juego, pero de repente todos los jugadores en lugar de ir tras el cuero, empezaron a correr hacia los banquillos y los vestuarios, mientras el público asistente buscaba también refugio despavorido. Habían empezado a escucharse una serie de detonaciones y nadie sabía de dónde venían.
Las detonaciones generaron miedo entre los asistentes y los propios jugadores. El juego estaba siendo transmitido por televisión, cuando de pronto se desató la violencia armada en el exterior del estadio. Fue entonces cuando todos comenzaron a refugiarse o a huir. El partido ha quedado suspendido tras el tiroteo.
El partido de fútbol americano es el deporte rey en Estados Unidos e incluso los partidos entre institutos despiertan una gran expectación.
“Nos entristece profundamente que una divertida rivalidad esta noche haya sido interrumpida por un acto de violencia en las calles que rodean nuestro evento. Un evento como este es la peor pesadilla de todo distrito escolar, y les pedimos que mantengan tanto a Central como a Whitmer en sus pensamientos mientras intentamos investigar este acto atroz”, dijo en una declaración recogida por medios locales Kadee Anstadt, la superintendente de las escuelas locales del distrito de Washington, en Ohio.
BREAKING: Gunfire erupts during high school football game in Toledo, Ohio. At least 3 victims pic.twitter.com/NF5zBPm3TH
— BNO News (@BNONews) October 8, 2022
AGENCIAS







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