La canciller Celinda Sosa dijo este lunes que los observadores de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y otros organismos son bienvenidos para las elecciones generales del 17 de agosto; sin embargo, aclaró que no se permitirá ninguna injerencia en asuntos nacionales.
“Bolivia celebrará las elecciones generales en los próximos meses (…). Son bienvenidos los observadores de la OEA y de otros organismos, que países siempre lo han realizado su trabajo, pero que realizan su trabajo con absoluto respeto a las normas establecidas, la soberanía, la voluntad del pueblo, que se expresarán el 17 de agosto en las urnas”, dijo en su intervención en el quincuagésimo sexto período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de la OEA.
Sin embargo, aseveró que, como Estado, Bolivia no admitirá que se repita la “deplorable historia de conspiración y de injerencia protagonizada por el anterior Secretario General de la OEA que tanto daño causó a la estabilidad, la democracia y el bienestar del pueblo boliviano, llanto en mujeres, en niños y muchos vivos”.
El Gobierno del presidente Luis Arce y organismos de izquierda en Latinoamérica cuestionaron el papel del secretario general de la OEA, Luis Almagro, en 2019. Esto principalmente, en el rol que tuvo en la crisis política y social al emitir el informe de auditoría electoral que identificó irregularidades en el cómputo electoral.
En agosto de 2021, Bolivia acusó ante los países miembros de la OEA a Almagro de “injerencia” por afirmar que hubo fraude en las elecciones presidenciales de 2019, luego de que un informe de la Universidad de Salamanca concluyera que en dichos comicios no hubo manipulación de datos del cómputo oficial.
En un comunicado del 9 de agosto de 2021, la Secretaría para el Fortalecimiento de la Democracia de la OEA —dependiente del despacho de Almagro— reiteró “una manipulación dolosa” del resultado de los comicios de 2019 en Bolivia, y desestimó un estudio de la Universidad de Salamanca.
La Canciller también recordó que la OEA fue creada para lograr un orden de paz y de justicia, para fortalecer la colaboración entre los países, defender la soberanía y la independencia.
Ante ello, indicó que ninguna de las disposiciones del tratado interamericano autoriza a la OEA intervenir en asuntos internos de los Estados miembros. Empero, señaló que en la historia se registra una OEA que “avaló intervenciones militares, dictaduras y rupturas del orden democrático”.
“En Bolivia tenemos ejemplos de esos tipos específicos en la década de los 60, de los 70 y los 80, y muy recientemente del año 2019, cuando sufrimos una grave injerencia del Secretario General. No podemos olvidar de lo sucedido en nuestro país con nuestra democracia y los derechos humanos”.
Pidió que este tipo de injerencia “nunca” más se repita, ni en Bolivia ni en ninguno de los países miembros de la OEA.
Además, señaló que se está viviendo “momentos complicados” por el surgimiento de discursos de odio y los regresivos sobre los derechos humanos, principalmente para los migrantes.
“Son seres humanos como todos nosotros y que no merecemos ser criminalizados ni discriminados ni maltratados, solamente por buscar días mejores para ellos y su familia”.
En sesión de la OEA, el ministro de Relaciones Exteriores de Surinam, Albert Ramdin, también fue elegido como secretario general de ese organismo en reemplazo del uruguayo Luis Almagro.
La Razón








