Ahoradigital.- El precio internacional del petróleo continúa retrocediendo ante las señales de una posible salida diplomática al conflicto entre Estados Unidos e Irán y la expectativa de una recuperación de los suministros desde Medio Oriente.
El Brent, referencia internacional para el mercado petrolero, acumula seis sesiones consecutivas de pérdidas. En la jornada del miércoles llegó a cotizar alrededor de US$98 por barril, después de haber cerrado por debajo de los US$100 el martes. En ese período, la caída acumulada supera el 9%.
La presión sobre el precio aumentó después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, calificara como “muy productiva” una reunión de aproximadamente tres horas entre representantes de Estados Unidos y enviados iraníes. El mandatario afirmó además que están previstas nuevas conversaciones.
El mercado también reaccionó a las señales de una posible recuperación del flujo de petróleo desde Arabia Saudita. El país comenzó a reactivar operaciones en su oleoducto Este-Oeste, una infraestructura con capacidad para transportar hasta siete millones de barriles diarios y que permite evitar el estrecho de Ormuz para determinados envíos.
La combinación de ambos factores —las perspectivas de mayor oferta y las expectativas de una solución diplomática al conflicto— redujo parte de la presión que había llevado al petróleo a subir con fuerza durante los últimos meses.
El West Texas Intermediate (WTI), referencia para Estados Unidos, también descendió. En las primeras operaciones del miércoles se ubicó cerca de los US$89 por barril, mientras el Brent se mantenía alrededor de los US$98.
El petróleo todavía acumula una fuerte subida anual
Pese a la reciente caída, el precio del crudo continúa muy por encima de los niveles registrados antes de la escalada del conflicto en Medio Oriente. Bloomberg Línea señala que el petróleo llegó a acumular un incremento superior al 60% durante 2026, debido a las interrupciones en los envíos a través del estrecho de Ormuz.
La situación sigue siendo sensible a cualquier cambio en las negociaciones entre Washington y Teherán. Una eventual reapertura del estrecho de Ormuz permitiría normalizar una de las principales rutas para el transporte mundial de petróleo, mientras que un fracaso de las conversaciones podría volver a generar presión sobre los precios.
Por ahora, los mercados siguen de cerca las próximas reuniones entre Estados Unidos e Irán y los avances en la recuperación de las rutas de suministro desde el Golfo Pérsico.
La evolución del petróleo también tiene relevancia para países importadores de combustibles, como Bolivia, debido a que los precios internacionales pueden influir sobre el costo de los carburantes, las cuentas externas y las necesidades de recursos para la importación de combustibles.
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