Ahoradigital – Bolivia y otros 14 países del hemisferio acordaron impulsar acciones individuales y colectivas contra 24 organizaciones identificadas como narcoterroristas, entre ellas el Primeiro Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV), dos estructuras brasileñas cuya presencia ha sido vinculada por autoridades bolivianas con hechos de violencia en zonas fronterizas.
La decisión fue comunicada este miércoles como la primera acción conjunta del denominado Escudo de las Américas, iniciativa que reúne a 15 países: Estados Unidos, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Trinidad y Tobago.
La declaración establece que los países participantes tienen la intención de aplicar, de acuerdo con sus respectivas legislaciones, medidas como el congelamiento de activos, restricciones migratorias y de visas para integrantes, asociados y simpatizantes de estas organizaciones, además de responsabilidad penal para quienes proporcionen de manera consciente apoyo material o logístico.
Entre los 24 grupos señalados también figuran el Tren de Aragua, Mara Salvatrucha (MS-13), Cartel de Sinaloa, Cartel Jalisco Nueva Generación, Clan del Golfo, ELN, Sendero Luminoso y grupos disidentes de las FARC, además de organizaciones criminales de México, Centroamérica, el Caribe y Sudamérica.
El caso del PCC y el Comando Vermelho adquiere especial relevancia para Bolivia. En los últimos días, autoridades bolivianas alertaron sobre la presencia y actividad de estas organizaciones en zonas fronterizas con Brasil. El Gobierno incluso informó sobre presuntos intentos de reclutamiento y disputas por el control de rutas y territorios.
El viceministro de Régimen Interior, Hernán Paredes, afirmó que no considera necesaria una intervención de Estados Unidos en Bolivia y sostuvo que el país ya trabaja con Brasil para enfrentar a estas estructuras criminales. Según la autoridad, la penetración de estos grupos en el territorio nacional existía desde antes, pero ahora se hizo más visible.
El acuerdo también plantea reforzar el intercambio de inteligencia, facilitar el acceso a tecnología y capacidades de seguridad, capacitar personal y compartir experiencias entre los países participantes. En el ámbito económico, contempla profundizar la cooperación en inversiones y otros asuntos económicos.
Como siguiente paso, los países anunciaron su intención de solicitar al Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) una reunión de consulta para analizar la creación de un Órgano de Consulta bajo el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, conocido como Tratado de Río.
La incorporación de Bolivia a esta iniciativa coloca al Gobierno de Rodrigo Paz dentro de una estrategia regional que busca coordinar respuestas frente al crimen organizado transnacional, mientras en el país crece la atención sobre la actividad de grupos brasileños en la frontera.
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