El Gobierno argentino oficializó la autorización para que los militares puedan detener de manera transitoria a civiles que cometan delitos en situación de flagrancia. El anuncio fue realizado por el ministro de Defensa, Luis Petri, quien defendió la medida a través de sus redes sociales.
“Sí, es una medida controversial para todos los que defienden narcos, terroristas y violentos delincuentes. Elijan de qué lado van a estar”, expresó Petri en su cuenta de X (ex Twitter).
Agentes de Gendarmería preparan su armamento para participar del Operativo Roca.
Se llaman “reglas de empeñamiento” a las órdenes que se les dan a las tropas siempre que se movilizan ante una amenaza. Estas normas ordenan desde al comportamiento en público de los efectivos ante un ataque de narcos, la detención de civiles, el uso de las armas y cómo responder en un enfrentamiento.
El objetivo de estas normas es “restringir el uso de la fuerza a acciones que el personal militar deba desarrollar circunscribiéndolo a su defensa y a la de terceros en caso de agresiones inminentes que pongan en riesgo la vida, la integridad física o del cumplimiento del deber”, agrega la resolución.
Las «Reglas de Empeñamiento» reservadas causaron una prudente preocupación en mandos militares más que por la eventualidad de un ataque de narcos o contrabandistas en la frontera por la posibilidad de juicios producto de accidentes con los vehículos por los que se movilizan en Salta, Jujuy y otras provincias. Y provocaron críticas desde la oposición.
Soldados del Ejército preparan a un francotirador en el Operativo Julio Roca.
El “Operativo Roca” comenzó la semana pasada en Salta con 1.300 hombres pero el ministro Petri prometió que de acá hasta fin de año se movilizarán “10 mil soldados en total”. En la actualidad, el Ejército tiene unos 6.500 oficiales, 24 mil suboficiales y 18 mil soldados voluntarios para todo el territorio nacional.
Esa cantidad representaría alrededor del 25 por ciento de los agentes teóricamente operativos del Ejército.
El operativo fue dispuesto por Petri mediante una resolución ministerial y las «reglas de empeñamiento» están en un anexo reservado. No existe un decreto específico del Poder Ejecutivo y tampoco una ley que respalde el operativo, resaltaron las fuentes militares.
El ministro de Defensa, Luis Petri, con jefes militares en el Operativo Julio Roca en Salta.
El documento reservado invoca la Constitución Nacional Argentina y las leyes vigentes -no podría ser de otra manera- pero inmediatamente puntualiza que los cuadros quedan sometidos del Código Procesal Penal y al Código Penal, advirtieron.
La resolución del Ministerio de Defensa “no especifica claramente la responsabilidad de la cadena de mando, lo que es muy serio para quienes intervengan, y se interpreta que resulta poco preciso el rol de «complementar» la acción de la Gendarmería y la Prefectura”, afirmaron las fuentes.
Una cuestión importante en el momento en que deberán trabajar juntas es que los miembros de las Fuerzas Armadas cobran aproximadamente un 30 por ciento menos que los de las Fuerzas de Seguridad, como la Gendarmería, considerando remuneraciones brutas y suplementos. Este tipo de despliegues son onerosos para presupuestos obviamente escasos.
Fuentes militares confirmaron que hace alrededor de 45 días se explicó a Petri en una reunión en el edificio Libertador de “la imposibilidad material de enviar diez mil hombre del Ejército” en forma simultánea a la frontera norte.
El actual es el tercer operativo desplegando militares en la frontera norte -«Escudo Norte» se llamó el de los gobiernos kirchnerista y otro de Macri- que no dieron los resultados esperados que se invocaron. Las extensas fronteras argentinas siguen siendo un “colador” para el paso de contrabandistas y narcotraficantes.