Varios petroleros resultaron afectados por explosiones e incendios tras impactar contra minas navales en el estrecho de Ormuz, según reportes difundidos por las autoridades iraníes. Los incidentes aumentan la preocupación internacional por la seguridad del transporte de hidrocarburos en medio de la escalada militar en Oriente Medio.
El 17 de octubre, la Guardia Revolucionaria de Irán informó que un superpetrolero cargado con más de dos millones de barriles de crudo sufrió una explosión y un incendio después de ingresar, supuestamente, por una ruta no autorizada.
Posteriormente, las autoridades iraníes reportaron un segundo incidente similar y aseguraron que otra embarcación también transportaba más de dos millones de barriles de petróleo.
Según la versión de Teherán, los buques habrían desactivado sus sistemas de posicionamiento y radar para atravesar el estrecho sin autorización. Sin embargo, estos señalamientos no habían sido verificados de manera independiente en los reportes iniciales.
Una ruta estratégica bajo presión
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y constituye una vía fundamental para el comercio internacional de petróleo y gas.
Antes del conflicto, por esta ruta transitaba aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado mundialmente. Las restricciones a la navegación y los ataques contra embarcaciones amenazan con interrumpir los suministros y aumentar los costos del transporte energético.
La Agencia de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO) contabilizó 135 incidentes marítimos desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero, según el balance difundido por EFE. Además, informó que el tráfico por el estrecho se encontraba alrededor de un 70% por debajo de los niveles anteriores al conflicto.
Irán y Estados Unidos mantienen versiones enfrentadas
La Guardia Revolucionaria sostiene que el estrecho está cerrado a las embarcaciones que incumplan las condiciones impuestas por Irán y ha advertido sobre las consecuencias de intentar atravesarlo sin autorización.
Estados Unidos, por su parte, busca restablecer y proteger la navegación comercial en la zona, mientras mantiene su enfrentamiento militar con Teherán.
La situación convierte al estrecho de Ormuz en uno de los principales focos de tensión internacional, con consecuencias potenciales para los mercados energéticos y las economías dependientes de las importaciones de hidrocarburos.
¿Qué puede pasar con el precio del petróleo?
La continuidad de los ataques, las minas navales y las restricciones al tránsito marítimo podría incrementar la incertidumbre en los mercados internacionales del crudo.
Si las interrupciones reducen la cantidad de petróleo que llega a los mercados, los precios podrían experimentar nuevas presiones alcistas. El impacto dependerá de la duración de las restricciones, la seguridad de las rutas alternativas y la capacidad de otros productores para compensar posibles interrupciones.
Por ahora, los reportes sobre los petroleros incendiados refuerzan la preocupación por la seguridad energética mundial. No obstante, el alcance de los daños, la situación de las tripulaciones y las circunstancias exactas de los incidentes requerían confirmación independiente.
Ahoradigital






