EFE / Río de Janeiro
La Contraloría General de Brasil declaró al grupo Queiroz Galvao, una importante constructora con obras en diferentes países de América Latina y África, como “no idóneo” para suscribir contratos públicos con el Gobierno brasileño por su implicación en corruptelas.
La decisión del titular de la Contraloría General de la Unión, el ministro Wagner de Campos Rosario, fue publicada ayer en el Diario Oficial y tiene como base los procesos que demostraron la participación de Queiroz Galvao en los hechos investigados por la Lava Jato, la mayor operación contra la corrupción en la historia de Brasil.
Según la resolución, Queiroz Galvao no tiene idoneidad para adjudicarse nuevos contratos ni licitaciones con la administración pública en un plazo inicial de dos años, que puede ser prorrogado. Campos Rosario explicó que la medida fue adoptada debido a que la constructora actuó “en defensa de intereses oscuros y particulares, de forma concertada y engañosa, para frustrar, desviar y defraudar licitaciones de (la petrolera estatal) Petrobras en complicidad con otras empresas”.
Queiroz Galvao, que tiene un plazo inicial de diez días para presentar recurso contra la decisión, informó en un comunicado que aún no ha sido notificada de la decisión pero que piensa contestarla ante la Justicia para poder seguir participando en licitaciones públicas. Además de importantes obras públicas en Brasil, como parte de las líneas del metro en Sao Paulo, entre otras la empresa se ha adjudicado importantes contratos en países como Bolivia y Perú.
Página Siete







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