El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, señaló que la continuidad y eventual ampliación de las investigaciones para el caso de la gasolina desestabilizada dependerán exclusivamente del Ministerio Público, impidiendo anticipar si el proceso alcanzará a más personas.
La autoridad remarcó que serán los fiscales quienes determinaron el rumbo de las indagaciones en torno a lo que calificó como “este terrible daño que se le ha hecho al país”, en referencia a las irregularidades detectadas en el sector.
Las declaraciones surgen en medio del avance de la investigación que involucra a Carlos Cuéllar Pinto, gerente de Productos Derivados e Industrialización de YPFB, quien fue aprehendido la noche del miércoles en Santa Cruz por presuntos delitos de incumplimiento de deberes y conducta antieconómica.
Consultado sobre su situación, Blanco indicó que desconocía el traslado de Cuéllar a una clínica de la capital cruceña, ocurrido este viernes tras una descompensación. El funcionario permanecía bajo custodia en dependencias de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) antes de ser derivado para atención médica.
Pese a este hecho, el ministro insistió en que el proceso sigue bajo control de la Fiscalía y reiteró que cualquier decisión sobre nuevos involucrados será asumida por esa instancia. “Es un tema de la Fiscalía, la Fiscalía es la que tiene que decidir si amplía o no amplía”, enfatizó, recordando que previamente ya se presentó una lista de personas vinculadas al caso.
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