El Gobierno afirmó que trabaja en una coordinación internacional para abordar la situación del expresidente Evo Morales, sobre quien pesan dos órdenes de aprehensión, aunque evitó precisar qué países u organismos participan de esa tarea y qué acciones concretas se prevén.
El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, señaló este lunes, en una entrevista con la red Erbol, que se “está activando un trabajo y una colaboración a nivel regional” en relación con el exmandatario.
“Porque él (Morales) es parte de una arquitectura internacional, organizaciones transnacionales; entonces a ese nivel hay que trabajar y se está trabajando”, afirmó.
Aramayo vinculó a Morales con estructuras como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y lo acusó de actuar como encubridor del “narcoterrorismo”. Sin embargo, no presentó detalles sobre las organizaciones a las que hizo referencia ni explicó qué elementos sustentan esa acusación.
“En realidad, nosotros ya estamos trabajando en ese contexto hace algún tiempo. No podemos dar más datos, porque alguien que ha generado estructuras sociales, hasta milicias armadas y una arquitectura territorial que está usando para su propio atrincheramiento necesita de una actuación especial y específica”, afirmó.
El ministro aseguró que cualquier coordinación internacional se desarrollará “respetando naturalmente nuestro marco normativo y en el ejercicio pleno de nuestra soberanía”.
La declaración se produce cuando el Gobierno enfrenta el desafío de ejecutar dos órdenes de aprehensión contra Morales. Una de ellas fue emitida en Tarija dentro de un proceso por un caso de trata de personas. La segunda corresponde a una investigación relacionada con los bloqueos de 53 días registrados durante el gobierno de Luis Arce.
Morales permanece en el Trópico de Cochabamba y sus seguidores han advertido que impedirán su detención. El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, sostuvo que la orden debe cumplirse, pero señaló que el exmandatario cuenta con entre cinco y seis anillos de seguridad, circunstancia que eleva el riesgo de un operativo.
En ese contexto, las declaraciones de Aramayo abren interrogantes sobre el alcance de la cooperación regional mencionada por el Gobierno. El ministro no confirmó la participación de Estados Unidos ni de una estructura militar internacional.
Bolivia forma parte además del denominado Escudo de las Américas, iniciativa regional impulsada este año con participación de gobiernos que plantean una coordinación en materia de seguridad, narcotráfico y crimen organizado transnacional.
Morales denunció anteriormente que el Gobierno preparaba una operación con apoyo extranjero para detenerlo, e incluso advirtió sobre un supuesto plan para asesinarlo. El Ejecutivo rechazó esas acusaciones.
Por ahora, Aramayo sostuvo que existe una coordinación en marcha, pero dejó sin precisar su alcance, sus participantes y las acciones que podrían ejecutarse para hacer efectivas las órdenes de aprehensión contra el expresidente.
La Razón





