Ahoradigital – Una polémica por la impuntualidad de los legisladores terminó este viernes en un enfrentamiento institucional en la Asamblea Legislativa Plurinacional, luego de que el vicepresidente Edmand Lara abandonara la sesión de clausura por falta de quórum y el presidente del Senado, Diego Ávila, asumiera la conducción del pleno.
Lara justificó su decisión señalando que esperó 10 minutos y que no existían las condiciones para instalar la sesión. Posteriormente, durante una conferencia de prensa, expresó su indignación por la conducta de algunos parlamentarios y manifestó que la situación incluso le provocaba ganas de llorar.
«Me da ganas de llorar de impotencia ya de tanta chacota que hacen», expresó, cuestionando que los legisladores perciban salarios superiores a Bs 20.000 y tengan tres pasajes aéreos al mes, pero no cumplan con los horarios establecidos.
El vicepresidente también anunció sanciones para los legisladores que no asistieron puntualmente, incluyendo a su esposa, la diputada Diana Romero, y defendió que las normas deben aplicarse sin privilegios.
Ávila asumió la conducción y Lara denunció usurpación de funciones

Tras el retiro de Lara, Diego Ávila tomó la testera, llamó a lista e instaló la sesión, argumentando que el vicepresidente se había retirado sin que las secretarías de ambas cámaras verificaran formalmente la existencia de quórum.
La decisión provocó una nueva confrontación. Lara calificó de ilegal la actuación de Ávila y advirtió que constituía una supuesta usurpación de funciones, porque consideraba que, mientras el presidente Rodrigo Paz estuviera fuera del país, le correspondía conducir la Asamblea.
En medio de la controversia, Lara envió una convocatoria para reprogramar la sesión al sábado 7 de noviembre. Sin embargo, la Asamblea rechazó esa propuesta por más de dos tercios y decidió continuar con la plenaria.
La Asamblea respalda a Ávila y clausura la legislatura
Finalmente, ambas cámaras aprobaron por más de dos tercios una resolución que dejó constancia del retiro de Lara sin verificación reglamentaria del quórum y dispuso aplicar el régimen de suplencia para que Ávila condujera la sesión.
La resolución también estableció que la actuación de Ávila no constituía usurpación de funciones y contempló la aplicación del artículo 174 del Reglamento de Diputados.
Posteriormente, el pleno aprobó otra resolución para declarar clausurada la legislatura 2025-2026 desde este 6 de noviembre, dando por concluidas las actividades legislativas hasta su reanudación.
El episodio dejó expuesta una disputa sobre las atribuciones de la Vicepresidencia y la Presidencia del Senado, que terminó desplazando el debate sobre la clausura de la legislatura.
Ahoradigital





