El vicepresidente Edmand Lara volvió a desafiar públicamente a quienes cuestionan su actuación dentro del Gobierno y aseguró que está dispuesto a asumir las consecuencias si la población considera que incumplió las promesas que hizo durante la campaña electoral.
Lara recordó que cuando era candidato aseguró que denunciaría cualquier hecho de corrupción, incluso si las irregularidades involucraban al propio Gobierno del que ahora forma parte.
“Yo les dije que iba a denunciar al presidente si cometía hechos de corrupción y que iba a denunciar corrupción, si es posible, del propio Gobierno del cual llegué a ser parte en caso de ganar las elecciones. Y eso estoy haciendo ahora”, afirmó.
El vicepresidente sostuvo que tiene la conciencia tranquila y lanzó un desafiante mensaje a sus detractores, retomando una de sus promesas de campaña.
“Si creen que pueden quitarme la vida y colgarme, que lo hagan. Si creen que les he fallado, díganme el día y la hora y ahí estaré presente para que me cuelguen”, manifestó.
Lara incluso señaló que, antes de enfrentar ese eventual destino, solamente pediría la presencia de un sacerdote para recibir una bendición y la posibilidad de despedirse de sus hijos.
La declaración se produce en medio de cuestionamientos a su desempeño como vicepresidente y de las tensiones que han surgido dentro y alrededor del Gobierno de Rodrigo Paz.
Durante la campaña electoral, Lara había presentado su papel como una garantía de fiscalización y había prometido denunciar cualquier acto de corrupción, incluso si provenía de las autoridades de su propia administración.
Ahora, frente a quienes consideran que no está cumpliendo con ese compromiso, Lara vuelve a poner sobre la mesa aquella promesa y sostiene que está dispuesto a responder por sus actos.
La frase, por su dureza, vuelve a colocar al vicepresidente en el centro de la escena política y abre nuevamente el debate sobre su relación con el Gobierno del que forma parte y sobre hasta dónde llegará su anunciada labor de fiscalización.
Ahoradigital




