Vestido con un uniforme de gala de la Policía Boliviana, el vicepresidente Edmand Lara hizo un llamado al pueblo a ponerse “el uniforme de Bolivia”, el cual es el de la dignidad, del trabajo y la cooperación conjunta.
“Hoy mi uniforme se llama Bolivia y quiero que ese uniforme se lo ponga cada boliviano, cada boliviana (…), Bolivia necesita que todos estemos uniformados en un solo color: el color del compromiso (…), vamos juntos a salvar la patria”, afirmó en su primer discurso como presidente nato de la Asamblea Legislativa.
Lara recordó como fue su experiencia en la Policía Bolivia, donde fue dado de baja por denunciar la corrupción, cuando ocupaba el cargo de capitán.
“El tiempo me mostró que nuestras instituciones estaban heridas, que la corrupción y el abuso habían contaminado lo más sagrado de la Justicia (…), denuncié lo que vi y por eso me castigaron, me quitaron mi uniforme”, señaló, quedando sin voz y con lágrimas en los ojos.
Sin embargo, tras haber ganado el balotaje y pedir las autorizaciones correspondientes, el vicepresidente pudo asistir a su juramento con el “traje de gala 7 de la Policía”, uniforme que adelantó que utilizará por última vez.
Lara afirmó que todos los bolivianos tienen un uniforme, que “no está hecho de tela, sino de principios”, y se lo ponen cada día, cada mañana, por lo que anunció que buscará darle un mejor futuro a cada uno de los ciudadanos.
Uniforme
“Quiero que el doctor y la enfermera se pongan el mandil blanco de la esperanza, porque viene una transformación profunda en la salud, donde nadie más tenga que hacer fila por dignidad; que el maestro se ponga su bata de sabiduría, porque vamos a devolverle la educación y respeto que se merece; que el mecánico se ponga su overol lleno de grasa y orgullo, porque en sus manos se mueve el país; que el albañil, se ponga su casco y trabajo, porque con sus manos se levanta nuestra patria, nuestros sueños; que el campesino se ponga su sombrero, tierra y sudor, porque sin ellos no hay pan y no hay patria”, indicó entre lágrimas.
El vicepresidente también se dirigió a los jóvenes y remarcó que no es necesario estar en el poder para servir a la patria, pues la verdadera autoridad viene del ejemplo que se da en el día a día.
“No hace falta tener poder para servir, la verdadera autoridad viene del ejemplo, la lealtad a la patria no se jura una vez, se demuestra todos los días”, destacó.
De igual manera, convocó a todos los sectores a “sanar la patria”, porque se debe buscar la “reconciliación” entre bolivianos, pese a todos los intentos de división.
La Razón









