Ahoradigital – El analista financiero y líder de la Alianza por la Libertad (APL), Jaime Dunn, afirmó que Bolivia atraviesa una crisis que va mucho más allá de la falta de dólares, combustibles o los problemas financieros, y sostuvo que el país enfrenta una profunda crisis moral, ética y de principios.
Durante una entrevista con Correo Play, en el marco de su visita a Sucre, Dunn cuestionó que el debate nacional se concentre únicamente en las variables económicas y aseguró que ese enfoque deja de lado los problemas estructurales que, en su criterio, llevaron al país a la situación actual.
“Un Estado inmoral”
Dunn afirmó que la situación actual es el resultado acumulado de años de un Estado que, según su diagnóstico, administró los recursos públicos bajo estructuras corruptas que terminaron capturando el aparato estatal.
El analista sostuvo que esa degradación de los valores públicos no se limita a la administración gubernamental, sino que también terminó afectando aspectos fundamentales de la sociedad.
En su lectura, la crisis de principios alcanzó incluso pilares como la fe y la familia, elementos que considera necesarios para reconstruir la confianza y la convivencia social.
Cuestiona las soluciones de corto plazo
Dunn también cuestionó los discursos políticos que prometen resolver rápidamente la crisis mediante medidas puntuales.
Consideró una “visión miope” pensar que Bolivia solucionará sus problemas únicamente normalizando el suministro de combustibles o recuperando la disponibilidad de dólares.
Según el analista, esas medidas pueden generar un alivio temporal, pero no resuelven las causas profundas de la crisis si no están acompañadas por reformas institucionales y un cambio en la ética de la administración pública.
También cuestiona el crédito del FMI
Dunn expresó además sus reparos frente a la expectativa de que un eventual financiamiento externo pueda convertirse en la solución de la crisis.
En particular, calificó como un “gran error” pensar que un posible crédito de $us 1.900 millones del Fondo Monetario Internacional (FMI) sea suficiente para resolver los problemas estructurales del país.
Afirmó que los organismos internacionales pueden proporcionar recursos financieros, pero no pueden sustituir las reformas internas necesarias para recuperar la institucionalidad, la confianza y la eficiencia del Estado.
Plantea una “batalla cultural”
Frente a este escenario, el líder de la APL planteó la necesidad de una “batalla cultural” para recuperar valores, convicciones y principios éticos tanto en la sociedad como en la administración pública.
Dunn sostuvo que la economía es, en última instancia, el resultado de las decisiones humanas y que mientras las conductas y las instituciones continúen funcionando de manera deficiente, los indicadores económicos seguirán reflejando esa realidad.
Su diagnóstico coloca así el debate sobre la crisis boliviana en un terreno que va más allá de las cifras: la reconstrucción institucional, la lucha contra la corrupción y la recuperación de valores públicos como condiciones para una recuperación económica sostenible.
Ahoradigital con información de Correo del Sur y El Potosí.





