El evismo definió el 6 de noviembre como la nueva fecha para su marcha nacional, la cual partirá desde la localidad de Patacamaya con rumbo a la ciudad de La Paz. La determinación, acordada con el “Pacto de Unidad”, incluye el inicio de movilizaciones simultáneas en las nueve capitales departamentales a partir del próximo lunes, en rechazo a las políticas económicas del Gobierno y los acuerdos con el FMI y el Escudo de las Américas.
El secretario ejecutivo de la Csutcb evista, Feliciano Vegamonte, explicó que las medidas de presión buscan “defender la economía popular” ante la crisis profunda que afecta a las familias empobrecidas. “Un ampliado nacional decidido hacer una serie de movilizaciones nacionales a partir del 13 de octubre, pero consultando con algunas organizaciones sociales y también con los hermanos ejecutivos del Pacto de Unidad, hemos decidido realizar las movilizaciones a nivel nacional a partir del día lunes en los 9 departamentos, en las capitales de los 9 departamentos. Y el día 6 de noviembre, se realizará una movilización nacional, partiendo de Patacamaya con rumbo a la ciudad de La Paz”, señaló.
Asimismo, el dirigente justificó las protestas como una acción para proteger los recursos naturales, como las tierras raras, e impedir que el Gobierno acelere su privatización a favor de empresas transnacionales.
«El gobierno de Rodrigo Paz entregó la soberanía a los gringos. Ahora Bolivia no goza de soberanía. Vulnera abiertamente la Constitución, ya sea con los acuerdos con el FMI, pero también con los acuerdos con el Escudo de las Américas», dijo el dirigente.
En la misma intervención, Vegamonte interpretó estas internacionales como la instalación de un segundo Plan Cóndor destinado a perseguir política y judicialmente a los dirigentes del sector, e indicó que actualmente el país atraviesa por “una dictadura de un gobierno totalitario”.
En esa línea, el dirigente pidió a la COB sumarse a la movilización.
Por su parte, el dirigente Vicente Choque denunció la existencia de un plan gubernamental para frenar las protestas mediante la aprehensión de líderes sindicales y advirtió que “en la mira están diez dirigentes del Trópico de Cochabamba, quieren detener para llamar las movilizaciones”.
El evismo se declaró en estado de emergencia ante la supuesta presencia en la zona de la agencia antidrogas estadounidense (DEA), cuyos agentes operaban en coordinación con efectivos militares y policías bolivianos.






