El presidente Rodrigo Paz pidió este martes a la Asamblea Legislativa aprobar esta semana el crédito del Fondo Monetario Internacional (FMI), por $us 1.900 millones, y la ampliación por 90 días del estado de excepción.
Paz señaló que ambos asuntos son importantes para la economía y para garantizar condiciones de estabilidad durante los próximos tres meses. Sobre la medida excepcional, aclaró que no busca impedir las protestas, sino los bloqueos y acciones que afecten a otros ciudadanos.
“No se prohíbe la protesta, pero sí la subversión, sí el bloqueo; sí se prohíbe cuando un boliviano le hace daño a otro boliviano”, afirmó.
Respecto al acuerdo con el FMI, el mandatario señaló que su aprobación permitirá acceder a recursos externos que, de acuerdo con sus estimaciones, pueden alcanzar entre $us 5.000 y $us 7.000 millones para inversiones en el país.
“El tema de la aprobación de la norma del Fondo Monetario es muy importante, porque es la apertura a recursos externos que están variando entre 5.000 y 7.000 millones de dólares para inversión en Bolivia”, explicó.
Paz mencionó como ejemplos de obras que podrían recibir recursos la carretera Okinawa-Los Troncos, además de hospitales, colegios e infraestructura.
El acuerdo con el FMI ya está en manos del Legislativo para su análisis. El documento establece un crédito de $us 1.900 millones y compromisos para mejorar los indicadores macroeconómicos, además de la eliminación de la subvención a los hidrocarburos en 2027.
En cuanto al Estado de excepción, el Ejecutivo plantea extender la medida por otros 90 días mediante el Decreto Supremo 5707. La Asamblea debe pronunciarse sobre la solicitud en un plazo de 72 horas.
El vicepresidente y presidente nato de la Asamblea, Edmand Lara, convocó a una sesión para este miércoles a las 16:00 para tratar la ampliación.
Paz también se refirió a los hechos de violencia registrados en San Ignacio de Velasco, donde cuatro personas fueron asesinadas en los últimos dos días, de acuerdo con el reporte citado en la información. Ante esa situación, el Gobierno desplazó efectivos militares y al grupo de élite F-10 a la zona.
Tanto el crédito del FMI como la ampliación del estado de excepción dependen de la decisión de la Asamblea, donde el oficialismo no tiene mayoría.
La Razón






