La Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco) indicó que la importación directa de combustibles por parte de los sectores privados estuvo frenada por la burocracia del Estado y por hechos de corrupción.
El presidente de la entidad empresarial, Jean Pierre Antelo, recordó en Correo Play que el sector privado lleva más de dos años solicitando que se les permita la libre importación debido a la constante escasez de carburantes que obliga a la población a realizar largas filas en los surtidores. Sin embargo, la concreción de esta medida tropezó con reiteradas demoras en la ANH y un exceso de trabas que impiden respuestas ágiles.
Según explicó, los principales obstáculos se concentran en la exigencia de autorizaciones previas y de certificaciones internas de calidad para el combustible. Antelo cuestionó el sentido de estas exigencias y demoras burocráticas, argumentando que los entes internacionales que venden el combustible ya cuentan con certificaciones globales que garantizan plenamente su calidad.
A este panorama se suman las distorsiones comerciales provocadas por la dificultad de competir directamente con los precios subsidiados que sostiene el Estado.
Como consecuencia directa de este desabastecimiento y de las trabas para importar de forma directa, los productores locales se vieron obligados a recurrir al mercado negro, el cual transformó en un mecanismo de extorsión ante la necesidad de diésel para trabajar.
Antelo indicó que desde la Cainco se pide acelerar y abrir la importación directa sin limitaciones, permitiendo que no solo acceda a ella el empresariado, sino también gobernaciones, alcaldías y agrupaciones de transportistas que tengan la capacidad de organizarse para realizar compras conjuntas.
Correo del Sur






